Aunque sea bacheo reclaman para la carretera a occidente de Honduras

Tegucigalpa, Honduras. “Estamos perdiendo bastante dinero, hay daños en equipos, las unidades constantemente presentan hojas quebradas, llantas estalladas, direcciones malas, los hoyos en las carretera nos están perjudicando”, así se quejó Javier Adaly López, empresario y cafetalero de Cucuyagua, Copán, para exponer cómo impacta el mal estado de la carretera de San Pedro Sula a La Entrada, Copán. Esos 106 kilómetros llenos de agujeros, que evidenció LA PRENSA en su edición de ayer, les preocupan porque no asoma ni tan siquiera un plan de bacheo para resolver la tortura que representa circular por esta vía. “Estábamos contentos porque iba bien el proceso de licitación, pero todo se paró, y eso nos perjudica. Prácticamente es un proyecto que va para largo, por eso pedimos que se gestionen fondos para arreglar la calle”, dijo López. LEA: Salud insiste que Honduras tiene garantizado el acceso a vacuna COVID-19 Se esfuma la esperanza del proceso de licitación que anunció el Gobierno para la construcción de la carretera entre Chamelecón y Naco, adonde se planificaban cuatro carriles, y de La Ceibita hasta empalmar con La Entrada, Copán. Nadie sabe qué pasó con los anunciados fondos del Banco Europeo de Inversiones (BEU). LA PRENSA consultó a la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos (Insep) sobre las acciones para la reparación de esa red vial; pero se nos informó que el proyecto carretero está asignado a Inversión Estratégica de Honduras (Invest-H). También se llamó al vocero de la junta interventora de ese organismo y no respondió. No hay datos concretos ni asoma en el horizonte un plan de bacheo, o si retomarán la licitación para contratar una empresa que construya el tramo de 106 kilómetros. El proyecto de la CA-4El proyecto carretero que pensaba desarrollar la Comisión para la Promoción de Alianza Público-Privada (Coalianza) consistía en obras que van desde Chamelecón, en San Pedro Sula, hasta La Entrada, en Copán. Se dividía en dos secciones: la primera de una longitud aproximada de 24 kilómetros iniciando en Chamelecón hasta Naco, con una autovía de cuatro carriles, dos por sentido y los 82 kilómetros restantes que era para rehabilitar la vía actual de dos carriles. AmenazaNo solo son los incontables baches que se observan en la carretera hasta La Entrada los que amenazan a quienes transitan por la vía, también hay otros factores que exponen las vidas de quienes viajan al occidente. “Es una amenaza, primero por la falta de mantenimiento con respecto a los baches, segundo por el aumento vehicular entre Naco y San Pedro Sula que se ha multiplicado y eso complica el tiempo, y un tercer punto, las áreas aledañas a las vías que cuando llueve más el follaje son una amenaza latente para accidentes, sumando la falta de señalización”, dijo Juan Carlos Elvir, diputado por Copán. Pero la preocupación se acentúa en esta temporada del café, porque aseguran que solo la región de occidente traslada desde Copán, Ocotepeque y Santa Bárbara al menos dos millones de quintales a Puerto Cortés. “Occidente manda dos millones de quintales de café a Puerto Cortés y es obligatorio transitar por esa carretera. Estamos muy afectados, es una odisea, hay demasiadas fallas, esta zona está olvidada”, refirió Adaly López. La frustración es generalizada, los transportistas, conductores y pobladores sienten que los han olvidado, que ningún Gobierno ha priorizado atender estas vías, aun viendo que el uso útil caducó hace varios años. “Esta carretera que se suponía que iba a entrar en un proceso de licitación público-privada se ha quedado en anhelos, en sueños y hasta en mentiras del Gobierno. Es necesario que la incluyan lo más pronto posible dentro de la cartera de proyectos. Es una necesidad para esta región”, aseveró el diputado Elvir. Los pobladores también piden que trabajen en el bacheo total del tramo vial que comunica desde Santa Rosa de Copán hasta Ocotepeque, que es otro tramo destruido y que conecta con dos fronteras importantes: El Poy en El Salvador y Agua Caliente en Guatemala.,

tortura. En los baches han sembrado plantas, una especie de señalización por tanto hoyo. Fotos Melvin Cubas

Tegucigalpa, Honduras.

“Estamos perdiendo bastante dinero, hay daños en equipos, las unidades constantemente presentan hojas quebradas, llantas estalladas, direcciones malas, los hoyos en las carretera nos están perjudicando”, así se quejó Javier Adaly López, empresario y cafetalero de Cucuyagua, Copán, para exponer cómo impacta el mal estado de la carretera de San Pedro Sula a La Entrada, Copán.

Esos 106 kilómetros llenos de agujeros, que evidenció LA PRENSA en su edición de ayer, les preocupan porque no asoma ni tan siquiera un plan de bacheo para resolver la tortura que representa circular por esta vía.

“Estábamos contentos porque iba bien el proceso de licitación, pero todo se paró, y eso nos perjudica.

Prácticamente es un proyecto que va para largo, por eso pedimos que se gestionen fondos para arreglar la calle”, dijo López.

LEA: Salud insiste que Honduras tiene garantizado el acceso a vacuna COVID-19 Se esfuma la esperanza del proceso de licitación que anunció el Gobierno para la construcción de la carretera entre Chamelecón y Naco, adonde se planificaban cuatro carriles, y de La Ceibita hasta empalmar con La Entrada, Copán.

Nadie sabe qué pasó con los anunciados fondos del Banco Europeo de Inversiones (BEU).

LA PRENSA consultó a la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos (Insep) sobre las acciones para la reparación de esa red vial; pero se nos informó que el proyecto carretero está asignado a Inversión Estratégica de Honduras (Invest-H).

También se llamó al vocero de la junta interventora de ese organismo y no respondió.

No hay datos concretos ni asoma en el horizonte un plan de bacheo, o si retomarán la licitación para contratar una empresa que construya el tramo de 106 kilómetros.

El proyecto de la CA-4El proyecto carretero que pensaba desarrollar la Comisión para la Promoción de Alianza Público-Privada (Coalianza) consistía en obras que van desde Chamelecón, en San Pedro Sula, hasta La Entrada, en Copán.

Se dividía en dos secciones: la primera de una longitud aproximada de 24 kilómetros iniciando en Chamelecón hasta Naco, con una autovía de cuatro carriles, dos por sentido y los 82 kilómetros restantes que era para rehabilitar la vía actual de dos carriles.

AmenazaNo solo son los incontables baches que se observan en la carretera hasta La Entrada los que amenazan a quienes transitan por la vía, también hay otros factores que exponen las vidas de quienes viajan al occidente.

“Es una amenaza, primero por la falta de mantenimiento con respecto a los baches, segundo por el aumento vehicular entre Naco y San Pedro Sula que se ha multiplicado y eso complica el tiempo, y un tercer punto, las áreas aledañas a las vías que cuando llueve más el follaje son una amenaza latente para accidentes, sumando la falta de señalización”, dijo Juan Carlos Elvir, diputado por Copán.

Pero la preocupación se acentúa en esta temporada del café, porque aseguran que solo la región de occidente traslada desde Copán, Ocotepeque y Santa Bárbara al menos dos millones de quintales a Puerto Cortés.

“Occidente manda dos millones de quintales de café a Puerto Cortés y es obligatorio transitar por esa carretera.

Estamos muy afectados, es una odisea, hay demasiadas fallas, esta zona está olvidada”, refirió Adaly López.

La frustración es generalizada, los transportistas, conductores y pobladores sienten que los han olvidado, que ningún Gobierno ha priorizado atender estas vías, aun viendo que el uso útil caducó hace varios años.

“Esta carretera que se suponía que iba a entrar en un proceso de licitación público-privada se ha quedado en anhelos, en sueños y hasta en mentiras del Gobierno.

Es necesario que la incluyan lo más pronto posible dentro de la cartera de proyectos.

Es una necesidad para esta región”, aseveró el diputado Elvir.

Los pobladores también piden que trabajen en el bacheo total del tramo vial que comunica desde Santa Rosa de Copán hasta Ocotepeque, que es otro tramo destruido y que conecta con dos fronteras importantes: El Poy en El Salvador y Agua Caliente en Guatemala.

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