Derrumbes se ensañan con comunidades en montañas de Lempira

Gracias. Durante ocho días han estado refugiados en un albergue en una comunidad cercana a la que residían, las lluvias y deslaves acabaron con su comunidad y debido a que sigue lloviendo en la zona, sus hogares, llenos de grietas, siguen amenazados. Se trata de 80 familias de la aldea de San Miguelito, una sitio casi inaccesible en las montañas del municipio de San Rafael, en el norte de Lempira, municipio afectado por derrumbes que han soterrado carreteras y destruido viviendas. SépaloSegún último reporte de daños de Copeco, en occidente han resultado afectadas directamente por las lluvias de Iota y las posteriores, 19,540 personas, alrededor de 574 viviendas destruidas y 1,581 viviendas con daños. En una de las aulas de un centro educativo de San José de las Palmas, cerca de donde ocurrió el incidente, Raúl Gómez Mateo relató cómo la noche del martes 17 de noviembre, cuando arreciaron las lluvias por la tormenta Iota, un estruendo en la montaña obligó a muchas familias a huir y dejar sus hogares. “Se escuchó una tronazón en el cerro y después llegó un muchacho a decirnos que nos teníamos que ir porque se venía el derrumbe. Yo agarré a mi esposa y mis hijos y salimos de allí corriendo”, contó. Junto con él lograron escapar del alud unas 80 familias, según relató, y con solo un poco de ropa lograron salvar sus vidas y se trasladaron a la aldea de San José. Reinelda Paz, otra damnificada de la comunidad de San Miguel, aseguró que estar en el albergue ha sido “bueno”. “Nos han traído comida y no nos podemos quejar, tenemos ocho días de estar acá, pero nada nos ha hecho falta”. “Nos dijeron que no se sabe si podemos regresar a vivir allá, no hemos vuelto a ir no sabemos nada de cómo quedaron nuestras cosas”. El alcalde de San Rafael, Argelio Hernández, habló sobre su preocupación. “Eta nos dejó 30 familias damnificadas y Iota nos dejó en peor estado. Tenemos comunidades enteras que han sufrido mucho, comunidades enteras quedaron sin nada por derrumbes”. “Hay muchas familias que evacuaron a albergues, otras están con parientes y otras, que nos preocupa mucho, se quedaron en la zona y están en riesgo”, lamentó. AfectaciónLempira ha sido, en el occidente, uno de los departamentos más afectados, ya que los deslizamientos han arrasado comunidades enteras y cobraron la vida de ocho personas que fueronsoterradas. Wilson Pineda, gobernador de Lempira, explicó que los municipios más afectados por derrumbes están en el norte , es decir, La Unión, La Iguala, Lepaera y San Rafael. También hay daños en Talgua, Las Flores, Gracias y San Manuel de Colohete. “Solicitamos a Copeco un mapa de zonas vulnerables a derrumbes por la cantidad de agua que hay. Los suelos están saturados”, afirmó.,

La Prensa

Gracias.

Durante ocho días han estado refugiados en un albergue en una comunidad cercana a la que residían, las lluvias y deslaves acabaron con su comunidad y debido a que sigue lloviendo en la zona, sus hogares, llenos de grietas, siguen amenazados.

Se trata de 80 familias de la aldea de San Miguelito, una sitio casi inaccesible en las montañas del municipio de San Rafael, en el norte de Lempira, municipio afectado por derrumbes que han soterrado carreteras y destruido viviendas.

SépaloSegún último reporte de daños de Copeco, en occidente han resultado afectadas directamente por las lluvias de Iota y las posteriores, 19,540 personas, alrededor de 574 viviendas destruidas y 1,581 viviendas con daños.

En una de las aulas de un centro educativo de San José de las Palmas, cerca de donde ocurrió el incidente, Raúl Gómez Mateo relató cómo la noche del martes 17 de noviembre, cuando arreciaron las lluvias por la tormenta Iota, un estruendo en la montaña obligó a muchas familias a huir y dejar sus hogares.

“Se escuchó una tronazón en el cerro y después llegó un muchacho a decirnos que nos teníamos que ir porque se venía el derrumbe.

Yo agarré a mi esposa y mis hijos y salimos de allí corriendo”, contó.

Junto con él lograron escapar del alud unas 80 familias, según relató, y con solo un poco de ropa lograron salvar sus vidas y se trasladaron a la aldea de San José.

Reinelda Paz, otra damnificada de la comunidad de San Miguel, aseguró que estar en el albergue ha sido “bueno”.

“Nos han traído comida y no nos podemos quejar, tenemos ocho días de estar acá, pero nada nos ha hecho falta”.

“Nos dijeron que no se sabe si podemos regresar a vivir allá, no hemos vuelto a ir no sabemos nada de cómo quedaron nuestras cosas”.

El alcalde de San Rafael, Argelio Hernández, habló sobre su preocupación.

“Eta nos dejó 30 familias damnificadas y Iota nos dejó en peor estado.

Tenemos comunidades enteras que han sufrido mucho, comunidades enteras quedaron sin nada por derrumbes”.

“Hay muchas familias que evacuaron a albergues, otras están con parientes y otras, que nos preocupa mucho, se quedaron en la zona y están en riesgo”, lamentó.

AfectaciónLempira ha sido, en el occidente, uno de los departamentos más afectados, ya que los deslizamientos han arrasado comunidades enteras y cobraron la vida de ocho personas que fueronsoterradas.

Wilson Pineda, gobernador de Lempira, explicó que los municipios más afectados por derrumbes están en el norte , es decir, La Unión, La Iguala, Lepaera y San Rafael.

También hay daños en Talgua, Las Flores, Gracias y San Manuel de Colohete.

“Solicitamos a Copeco un mapa de zonas vulnerables a derrumbes por la cantidad de agua que hay.

Los suelos están saturados”, afirmó.

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