Devastación en Honduras urge “mayor atención” del mundo

San Pedro Sula. La reina Letizia comenzó su día ayer con una reunión con responsables de la cooperación española y diversas oenegés para conocer con detalle la situación del país tras la devastación que causó el paso de los huracanes Eta y Iota en noviembre. El acto tuvo lugar en un hotel de San Pedro Sula antes del encuentro de la reina con el presidente Juan Orlando Hernández, y su esposa, Ana García, para hacerle entrega del material de emergencia donado por España al país centroamericano. En la reunión participaron miembros de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) y de varias oenegés, como Cruz Roja, Acción contra el Hambre y Médicos del Mundo, que han trabajado en la respuesta de emergencia ante los daños causados por la catástrofe en el valle de Sula. Los distintos cooperantes expusieron los efectos que aún persisten del paso de las dos tormentas que mantienen a unas 100,000 personas en albergues y en tiendas de campaña precarias en los bulevares de las carreteras. El delegado de Cruz Roja Española, Raúl Gutiérrez, lamentó que la pandemia y otros acontecimientos, como las elecciones en Estados Unidos, “hayan invisibilizado” el drama de lo ocurrido en Honduras. “Por eso es bueno que venga la reina para dar ese apoyo al sacrificio y esfuerzo de los cooperantes españoles y, sobre todo, al pueblo hondureño. España, como con el huracán Mitch en 1998, vuelve a responder”, valoró Gutiérrez. Doña Letizia, vestida con el chaleco rojo de la Aecid, transmitió a las oenegés su reconocimiento por la atención prestada a los damnificados que han visto arrasadas sus casas y durante la pandemia. Urge atenciónEl sacerdote español Patricio Larrosa, presidente de Asociación Colaboración y Esfuerzo, puso el acento en la situación de miles de niños que han visto interrumpida su educación. “Todo esto va a traer consecuencias muy difíciles para ellos. Muchos niños van a tener muchos problemas para empezar el curso”, lamentó Larrosa. Noelia Monge, de Acción contra el Hambre, convino en que la crisis de Honduras reclama “una mayor atención” por parte de la comunidad internacional, a pesar de la crisis mundial del coronavirus. “El apoyo que hace falta en España no se puede comparar con lo que necesita Honduras. No todos los países tienen los mismos recursos”, reflexionó Monge. Con doña Letizia estuvo la secretaria de Estado de Cooperación Internacional española, Ángeles Moreno. España ha donado a Honduras un cargamento de 120 toneladas de material de emergencia, entre lo que se destacan 24,000 test de detección rápida del coronavirus SARS-CoV-2 transportados en el avión de la reina para paliar el aumento de contagios por el hacinamiento de los desplazados en los albergues. Honduras es desde hace años un destino prioritario de la cooperación española, cuyo convenio hasta 2023 incluye una dotación global de 215 millones de euros. Una de las áreas adonde España va a concentrar sus esfuerzos es en el terreno de la educación, con medidas inmediatas para rehabilitar las escuelas dañadas y, a mediano y largo plazo, con un proyecto pionero de enseñanza digital para ayudar a los alumnos de familias con menos recursos.,

La Prensa

San Pedro Sula.

La reina Letizia comenzó su día ayer con una reunión con responsables de la cooperación española y diversas oenegés para conocer con detalle la situación del país tras la devastación que causó el paso de los huracanes Eta y Iota en noviembre.

El acto tuvo lugar en un hotel de San Pedro Sula antes del encuentro de la reina con el presidente Juan Orlando Hernández, y su esposa, Ana García, para hacerle entrega del material de emergencia donado por España al país centroamericano.

En la reunión participaron miembros de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) y de varias oenegés, como Cruz Roja, Acción contra el Hambre y Médicos del Mundo, que han trabajado en la respuesta de emergencia ante los daños causados por la catástrofe en el valle de Sula.

Los distintos cooperantes expusieron los efectos que aún persisten del paso de las dos tormentas que mantienen a unas 100,000 personas en albergues y en tiendas de campaña precarias en los bulevares de las carreteras.

El delegado de Cruz Roja Española, Raúl Gutiérrez, lamentó que la pandemia y otros acontecimientos, como las elecciones en Estados Unidos, “hayan invisibilizado” el drama de lo ocurrido en Honduras.

“Por eso es bueno que venga la reina para dar ese apoyo al sacrificio y esfuerzo de los cooperantes españoles y, sobre todo, al pueblo hondureño.

España, como con el huracán Mitch en 1998, vuelve a responder”, valoró Gutiérrez.

Doña Letizia, vestida con el chaleco rojo de la Aecid, transmitió a las oenegés su reconocimiento por la atención prestada a los damnificados que han visto arrasadas sus casas y durante la pandemia.

Urge atenciónEl sacerdote español Patricio Larrosa, presidente de Asociación Colaboración y Esfuerzo, puso el acento en la situación de miles de niños que han visto interrumpida su educación.

“Todo esto va a traer consecuencias muy difíciles para ellos.

Muchos niños van a tener muchos problemas para empezar el curso”, lamentó Larrosa.

Noelia Monge, de Acción contra el Hambre, convino en que la crisis de Honduras reclama “una mayor atención” por parte de la comunidad internacional, a pesar de la crisis mundial del coronavirus.

“El apoyo que hace falta en España no se puede comparar con lo que necesita Honduras.

No todos los países tienen los mismos recursos”, reflexionó Monge.

Con doña Letizia estuvo la secretaria de Estado de Cooperación Internacional española, Ángeles Moreno.

España ha donado a Honduras un cargamento de 120 toneladas de material de emergencia, entre lo que se destacan 24,000 test de detección rápida del coronavirus SARS-CoV-2 transportados en el avión de la reina para paliar el aumento de contagios por el hacinamiento de los desplazados en los albergues.

Honduras es desde hace años un destino prioritario de la cooperación española, cuyo convenio hasta 2023 incluye una dotación global de 215 millones de euros.

Una de las áreas adonde España va a concentrar sus esfuerzos es en el terreno de la educación, con medidas inmediatas para rehabilitar las escuelas dañadas y, a mediano y largo plazo, con un proyecto pionero de enseñanza digital para ayudar a los alumnos de familias con menos recursos.

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