“El consejo consultivo no devengará ningún salario”: Juan Bendeck

San Pedro Sula. El empresario Juan Bendeck asegura confiar en la capacidad de “varias personas” que junto a él conforman el consejo consultivo, dirigido a aportar experiencia y conocimiento al Gobierno para dar forma al largo camino de recuperación que le espera al país luego de los desastres derivados de las tormentas tropicales Eta y Iota, que por la magnitud, según el entrevistado, levantarse tomará más de una década. ¿Hay puntos de comparación entre el Mitch (1998) y las tormentas tropicales Eta-Iota considerando que aún sufrimos por la pandemia?Bueno, la situación definitivamente ahora es más complicada, es decir, en primer lugar considerar que no fue un solo huracán, fueron dos. Nunca en la historia de Centroamérica y me atrevo a decir del mundo ocurrieron dos huracanes en un espacio tan corto de una semana entre uno y otroCuando el Centro Nacional de Huracanes (de Estados Unidos) lo anunció como algo catastrófico, yo me asusté. Al principio, cuando me comuniqué con un técnico allá en Miami, que conocía desde mis días cuando estaba en Copeco, no podía creer cuando me dijeron que lo que íbamos a recibir en este segundo huracán era algo ‘catastrófico’. El entrevistado reitera que cada persona debe poner de su parte en busca de cómo salir de la crisis. Haciendo una comparación directa entre el Mitch y Eta-Iota, el Mitch fue gigantesco y me atrevo a decir que era más grande que los de este año. Lo que ocurre es que Iota entra como huracán y no como una tormenta tropical, mantienen su ruta y no la ruta errática que mantuvo el Mitch y la suerte que tuvimos en el 98 y creo que esa es la diferencia más precisa y clara es que en ese entonces El Cajón estaba prácticamente vacío y sirvió realmente como represa que aguantó con millones de metros cúbicos. En este caso, lamentablemente, la mala suerte es que estaba bastante lleno y por el otro lado la descargas de lluvia que dejó Iota sobre Santa Bárbara fue algo totalmente anormal. Por ejemplo, la altura máxima que habíamos registrado en Chinda durante el Mitch era de 8. 97 metros y en esta alcanzó 13. 74 metros, es algo que nunca había sucedido. El uno y el otro tienen casi las mismas características y para no exagerar me atrevo a decir que la misma cantidad de agua, pero las condiciones donde entraron y donde descargaron sus aguas fueron totalmente distintas a las que vivimos hace 22 años. PerfilJuan Antonio Bendeck70 añosOrigen y trayectoria: Nació en Belén, Palestina el 12 de marzo de 1950. Llegó a Honduras a los 17 años y al poco tiempo comenzó su pasión por la fotografía y la promoción de la identidad nacional. En 2014 fundó el canal Teleprogreso. Diez países se han solidarizado con Honduras durante la emergencia, pero en relación con otras catástrofes dentro y fuera de Honduras, pensando en el caso de Puerto Rico con el huracán María (2017), por ejemplo, ¿ha habido esa misma respuesta no solo para Honduras, sino con el resto de Centroamérica?Hasta hoy no se ha sentido la respuesta que tuvimos durante el Mitch. En el 98 no había pandemia de covid-19 ni nada por el estilo y no había tantas complicaciones a nivel mundial. Ahora la mayor parte de los países también están enfrascados en sus propios problemas. Sin embargo, creo que la respuesta internacional se va a sentir siempre, lo que no ha habido hasta estos momento es un reporte detallado o con mayor información sobre lo que ha ocurrido. Hay mucha gente en el país mismo que no han sabido dimensionar lo que ha pasado. Normalmente los países comienzan a ayudar cuando tienen un informe y datos un poco más específicos. Lamentablemente, desde que arrancó esta situación hasta ahora no ha habido mejora en las condiciones del tiempo, los lugares siguen inundados. Recién pasé por La Lima y los bajos de Choloma y puedo asegurar que más del 25% de las viviendas están destruidas. Los países para dar ayuda necesitan una información más exacta de la situación. La Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) ya está trabajando en reportes y nosotros también como consejo consultivo estamos a la espera de esta información y de venir a conocer ya in situ con más propiedad con los países que realmente pueden ayudarnos a salir de esta situación. Otros integrantesGustavo Alfaro, Henry Merriam, Rocío Tábora, Carlos Borjas, Omar Rivera, Milton Jiménez Puerto, Ricardo Hausmann Goldfarb y Ana Cristina Pereira. ¿Qué consideraciones tiene respecto a la reacción de los alcaldes del valle de Sula y demás municipios afectados por las inundaciones?Yo que viví la emergencia del Mitch puedo decir con seguridad que no es lo mismo verla venir que platicar con ella. En estos momento no quisiera estar en los zapatos de los alcaldes de las zonas inundadas. No es fácil; en primer lugar, municipalidades sin recursos, en segundo lugar, los recursos que están llegando apenas están solventando un problema temporal. A estas alturas no debemos juzgar las acciones de ellos (los alcaldes). Aunque entiendo que algunos están aprovechando la coyuntura para agenciarse de votos para las próximas elecciones, pero cuando de verdad podamos conocer la magnitud de Eta-Iota es cuando las personas comiencen a regresar a sus casas. Cuando empiezan los trabajos de limpieza, de reconstrucción y ser conscientes también que muchas de las personas en los albergues estarán durante seis, ocho meses e incluso más de un año todavía fuera esperando ver cómo pueden volver, porque no solo se inundaron, también perdieron sus viviendas. Cuando el Mitch teníamos un macroalbergue en Tegucigalpa y otro en Montecristo, entre Trujillo y Bonito Oriental, y la gente dos años después de la tragedia seguían en los albergues. Ese es el problema principal que van a enfrentar las municipalidades. Ahora son problemas de llevar agua, alimentos y atender los albergues; pero lo complicado de la situación será cuando las personas regresen a sus casas. Es decir, ¿deben tomarse decisiones para el momento y también pensando que muchas de estas acciones no alcanzarán en las actuales administraciones municipales?Puedo decir con propiedad que la magnitud de esta tragedia trasciende este Gobierno tanto en capacidad como en tiempo y les va a tocar a los próximos dos Gobiernos cargar con las consecuencias de lo que ha ocurrido. Esta no es una cosa sencilla; cuando hablamos de 47 puentes destruidos, otros 57 puentes en mal estado, de carreteras, viviendas, bordos de contención y canales de alivio destruidos, ese no es un trabajo que pueda desarrollarse en uno o dos años. Esto requiere tiempo, y por eso la visión nuestra tiene que ser más amplia, tenemos que ver más allá de una simple administración. Este es un problema que no le compete únicamente a un Gobierno, sino que todos los hondureños tenemos que involucrarnos en ver cómo le hallamos una salida a esto, porque tanto en lo económico como en lo social, el costo que vamos a pagar va a ser bastante alto. Es una cuestión compleja y el Gobierno, por mucha buena voluntad que tenga o muchos recursos que reciba, no lo resolverá todo. Grupo de notablesEntre los integrantes del consejo consultivo también se destacan Gabriela Núñez, María Elena Mondragón, Rubén Darío Sorto y Guillermo Matamoros. ¿Qué esperan lograr usted y los demás integrantes del consejo consultivo?Cuando se publica la constitución de un consejo consultivo a pedido del Gobierno de la república lo llaman ‘consejo consultivo para la reconstrucción’. Un nombre que definitivamente no tiene nada que ver con lo que nosotros pretendemos hacer o para lo cual hemos sido llamados. El Gobierno lo que pretende con este consejo consultivo es aprovechar la experiencia adquirida en el huracán Mitch -en mi caso particular- para ponerla al servicio del Gobierno, para que este pueda acceder a fondos y fuentes de donaciones de países amigos, coordinar un acercamiento con un país anfitrión, en este caso, de Europa, como en el caso del Mitch fue Suecia, que fue el que coordinó la ayuda para Honduras y cuando vinieron para construir puentes aquí. El papel nuestro no es ejecutar; en ningún momento nosotros vamos a manejar dinero y mucho menos vamos a definir proyectos. Nosotros lo que vamos a hacer es sugerir, recomendar, orientar, y al final de cuentas quien toma las decisiones finales y cuándo y cómo se van a hacer las cosas es el Gobierno. Pero la intención nuestra es que esto no se quede como una solución para el actual Gobierno, sino que cualquier cosa que nosotros propongamos sirva para los siguientes Gobiernos que, como dije, tendrán que cargar con esta cruz. Esta es una tragedia de dimensiones mayúsculas, es algo que va más allá de la capacidad de un país en las condiciones en las que estamos. Vamos a ofrecer nada más que nuestro conocimiento y ayudar a ver cómo podemos obtener apoyo de parte del sector privado nacional e internacional para la construcción de las obras macros como El Tablón, Jicatuyo y Los Llanitos, y cómo hacer los canales de alivio, reforzar los bordos y reconstruir los puentes. No es más que esto. ¿Qué ganan los integrantes del consejo consultivo?Nada. Nosotros no devengamos ningún salario. Lo hacemos voluntariamente y creo que hay un compromiso de carácter patriótico de aportar conocimiento. Con o sin el consejo consultivo, haré todo lo que esté a mi alcance para ayudar en esta emergencia.,

La Prensa

San Pedro Sula.

El empresario Juan Bendeck asegura confiar en la capacidad de “varias personas” que junto a él conforman el consejo consultivo, dirigido a aportar experiencia y conocimiento al Gobierno para dar forma al largo camino de recuperación que le espera al país luego de los desastres derivados de las tormentas tropicales Eta y Iota, que por la magnitud, según el entrevistado, levantarse tomará más de una década.

¿Hay puntos de comparación entre el Mitch (1998) y las tormentas tropicales Eta-Iota considerando que aún sufrimos por la pandemia?Bueno, la situación definitivamente ahora es más complicada, es decir, en primer lugar considerar que no fue un solo huracán, fueron dos.

Nunca en la historia de Centroamérica y me atrevo a decir del mundo ocurrieron dos huracanes en un espacio tan corto de una semana entre uno y otroCuando el Centro Nacional de Huracanes (de Estados Unidos) lo anunció como algo catastrófico, yo me asusté.

Al principio, cuando me comuniqué con un técnico allá en Miami, que conocía desde mis días cuando estaba en Copeco, no podía creer cuando me dijeron que lo que íbamos a recibir en este segundo huracán era algo ‘catastrófico’.

El entrevistado reitera que cada persona debe poner de su parte en busca de cómo salir de la crisis.

Haciendo una comparación directa entre el Mitch y Eta-Iota, el Mitch fue gigantesco y me atrevo a decir que era más grande que los de este año.

Lo que ocurre es que Iota entra como huracán y no como una tormenta tropical, mantienen su ruta y no la ruta errática que mantuvo el Mitch y la suerte que tuvimos en el 98 y creo que esa es la diferencia más precisa y clara es que en ese entonces El Cajón estaba prácticamente vacío y sirvió realmente como represa que aguantó con millones de metros cúbicos.

En este caso, lamentablemente, la mala suerte es que estaba bastante lleno y por el otro lado la descargas de lluvia que dejó Iota sobre Santa Bárbara fue algo totalmente anormal.

Por ejemplo, la altura máxima que habíamos registrado en Chinda durante el Mitch era de 8.

97 metros y en esta alcanzó 13.

74 metros, es algo que nunca había sucedido.

El uno y el otro tienen casi las mismas características y para no exagerar me atrevo a decir que la misma cantidad de agua, pero las condiciones donde entraron y donde descargaron sus aguas fueron totalmente distintas a las que vivimos hace 22 años.

PerfilJuan Antonio Bendeck70 añosOrigen y trayectoria: Nació en Belén, Palestina el 12 de marzo de 1950.

Llegó a Honduras a los 17 años y al poco tiempo comenzó su pasión por la fotografía y la promoción de la identidad nacional.

En 2014 fundó el canal Teleprogreso.

Diez países se han solidarizado con Honduras durante la emergencia, pero en relación con otras catástrofes dentro y fuera de Honduras, pensando en el caso de Puerto Rico con el huracán María (2017), por ejemplo, ¿ha habido esa misma respuesta no solo para Honduras, sino con el resto de Centroamérica?Hasta hoy no se ha sentido la respuesta que tuvimos durante el Mitch.

En el 98 no había pandemia de covid-19 ni nada por el estilo y no había tantas complicaciones a nivel mundial.

Ahora la mayor parte de los países también están enfrascados en sus propios problemas.

Sin embargo, creo que la respuesta internacional se va a sentir siempre, lo que no ha habido hasta estos momento es un reporte detallado o con mayor información sobre lo que ha ocurrido.

Hay mucha gente en el país mismo que no han sabido dimensionar lo que ha pasado.

Normalmente los países comienzan a ayudar cuando tienen un informe y datos un poco más específicos.

Lamentablemente, desde que arrancó esta situación hasta ahora no ha habido mejora en las condiciones del tiempo, los lugares siguen inundados.

Recién pasé por La Lima y los bajos de Choloma y puedo asegurar que más del 25% de las viviendas están destruidas.

Los países para dar ayuda necesitan una información más exacta de la situación.

La Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) ya está trabajando en reportes y nosotros también como consejo consultivo estamos a la espera de esta información y de venir a conocer ya in situ con más propiedad con los países que realmente pueden ayudarnos a salir de esta situación.

Otros integrantesGustavo Alfaro, Henry Merriam, Rocío Tábora, Carlos Borjas, Omar Rivera, Milton Jiménez Puerto, Ricardo Hausmann Goldfarb y Ana Cristina Pereira.

¿Qué consideraciones tiene respecto a la reacción de los alcaldes del valle de Sula y demás municipios afectados por las inundaciones?Yo que viví la emergencia del Mitch puedo decir con seguridad que no es lo mismo verla venir que platicar con ella.

En estos momento no quisiera estar en los zapatos de los alcaldes de las zonas inundadas.

No es fácil; en primer lugar, municipalidades sin recursos, en segundo lugar, los recursos que están llegando apenas están solventando un problema temporal.

A estas alturas no debemos juzgar las acciones de ellos (los alcaldes).

Aunque entiendo que algunos están aprovechando la coyuntura para agenciarse de votos para las próximas elecciones, pero cuando de verdad podamos conocer la magnitud de Eta-Iota es cuando las personas comiencen a regresar a sus casas.

Cuando empiezan los trabajos de limpieza, de reconstrucción y ser conscientes también que muchas de las personas en los albergues estarán durante seis, ocho meses e incluso más de un año todavía fuera esperando ver cómo pueden volver, porque no solo se inundaron, también perdieron sus viviendas.

Cuando el Mitch teníamos un macroalbergue en Tegucigalpa y otro en Montecristo, entre Trujillo y Bonito Oriental, y la gente dos años después de la tragedia seguían en los albergues.

Ese es el problema principal que van a enfrentar las municipalidades.

Ahora son problemas de llevar agua, alimentos y atender los albergues; pero lo complicado de la situación será cuando las personas regresen a sus casas.

Es decir, ¿deben tomarse decisiones para el momento y también pensando que muchas de estas acciones no alcanzarán en las actuales administraciones municipales?Puedo decir con propiedad que la magnitud de esta tragedia trasciende este Gobierno tanto en capacidad como en tiempo y les va a tocar a los próximos dos Gobiernos cargar con las consecuencias de lo que ha ocurrido.

Esta no es una cosa sencilla; cuando hablamos de 47 puentes destruidos, otros 57 puentes en mal estado, de carreteras, viviendas, bordos de contención y canales de alivio destruidos, ese no es un trabajo que pueda desarrollarse en uno o dos años.

Esto requiere tiempo, y por eso la visión nuestra tiene que ser más amplia, tenemos que ver más allá de una simple administración.

Este es un problema que no le compete únicamente a un Gobierno, sino que todos los hondureños tenemos que involucrarnos en ver cómo le hallamos una salida a esto, porque tanto en lo económico como en lo social, el costo que vamos a pagar va a ser bastante alto.

Es una cuestión compleja y el Gobierno, por mucha buena voluntad que tenga o muchos recursos que reciba, no lo resolverá todo.

Grupo de notablesEntre los integrantes del consejo consultivo también se destacan Gabriela Núñez, María Elena Mondragón, Rubén Darío Sorto y Guillermo Matamoros.

¿Qué esperan lograr usted y los demás integrantes del consejo consultivo?Cuando se publica la constitución de un consejo consultivo a pedido del Gobierno de la república lo llaman ‘consejo consultivo para la reconstrucción’.

Un nombre que definitivamente no tiene nada que ver con lo que nosotros pretendemos hacer o para lo cual hemos sido llamados.

El Gobierno lo que pretende con este consejo consultivo es aprovechar la experiencia adquirida en el huracán Mitch -en mi caso particular- para ponerla al servicio del Gobierno, para que este pueda acceder a fondos y fuentes de donaciones de países amigos, coordinar un acercamiento con un país anfitrión, en este caso, de Europa, como en el caso del Mitch fue Suecia, que fue el que coordinó la ayuda para Honduras y cuando vinieron para construir puentes aquí.

El papel nuestro no es ejecutar; en ningún momento nosotros vamos a manejar dinero y mucho menos vamos a definir proyectos.

Nosotros lo que vamos a hacer es sugerir, recomendar, orientar, y al final de cuentas quien toma las decisiones finales y cuándo y cómo se van a hacer las cosas es el Gobierno.

Pero la intención nuestra es que esto no se quede como una solución para el actual Gobierno, sino que cualquier cosa que nosotros propongamos sirva para los siguientes Gobiernos que, como dije, tendrán que cargar con esta cruz.

Esta es una tragedia de dimensiones mayúsculas, es algo que va más allá de la capacidad de un país en las condiciones en las que estamos.

Vamos a ofrecer nada más que nuestro conocimiento y ayudar a ver cómo podemos obtener apoyo de parte del sector privado nacional e internacional para la construcción de las obras macros como El Tablón, Jicatuyo y Los Llanitos, y cómo hacer los canales de alivio, reforzar los bordos y reconstruir los puentes.

No es más que esto.

¿Qué ganan los integrantes del consejo consultivo?Nada.

Nosotros no devengamos ningún salario.

Lo hacemos voluntariamente y creo que hay un compromiso de carácter patriótico de aportar conocimiento.

Con o sin el consejo consultivo, haré todo lo que esté a mi alcance para ayudar en esta emergencia.

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