Empeorará situación de seguridad alimentaria y nutricional en el país

San Pedro Sula. Si la situación actual causada por el covid-19 ya afectaba e incrementó la vulnerabilidad de la población en inseguridad alimentaria y nutricional en los sectores rural y urbano, las tormentas Eta y Iota complicaron más el panorama. Para abril eran 900,000 las personas en situación de inseguridad alimentaria por la sequía en el corredor seco. Esa situación es mayor y abarca varios departamentos del país. El informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), llamado “Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe, publicado este mes, revela que los progresos de la región en materia de alimentación y nutrición han retrocedido. “Es evidente que países como Honduras, El Salvador, Guatemala, Haití, Nicaragua y Venezuela, que presentaban niveles de inseguridad alimentaria y pobreza elevados antes de la pandemia, afrontan un mayor riesgo de que su situación empeore en los próximos meses”, advierte el informe de la FAO. Según las estimaciones del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (WPF), la inseguridad alimentaria aguda en estas zonas podría llegar a afectar a 16 millones de personas. La FAO prevé que la pobreza extrema aumentará entre 2 y 3. 9 puntos porcentuales en países como Honduras, Bolivia, Chile, Guatemala y Perú. Realidad en HondurasLa reducción de la oferta laboral ha generado que se reduzca en los hogares la ración de alimentos. Eso obliga a disminuir los tiempos de comida, solicitando préstamos a familiares y mercaditos locales o vecinos, así como consumo de su producción y animales, empeño de pertenencias e intercambio de trabajo o animales por alimentos, revela un informe de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN). En Honduras, más de la mitad de la población sufre inseguridad alimentaria moderada o grave y un 23. 9% está afectada por la inseguridad alimentaria grave, dice la FAO. En cuanto al crecimiento de niños menores de 5 años, Honduras aparece con un retraso del crecimiento superiores al 20%. Esto porque los menores presentan repercusiones en el crecimiento físico y cognitivo, y es consecuencia de la carencia, durante un tiempo prolongado, de los nutrientes necesarios para el desarrollo. Los territorios rezagados de Honduras son Intibucá (48%), La Paz (38%) y Lempira (47%). También, el país presenta problemas en el sobrepeso en menores de 5 años, lo que afecta de forma más intensa a los departamentos de Francisco Morazán, Olancho y Valle. La Organización Acción Contra el Hambre (ACH) ha alertado que Honduras tiene una grave emergencia alimentaria y más como consecuencia de estos dos huracanes, que se suma al nivel de inseguridad alimentaria que existía. Pese a que no hay datos consolidados del impacto de estos fenómenos naturales, se teme que las condiciones empeoren, porque también las remesas de hondureños en el exterior han disminuido.,

La Prensa

San Pedro Sula.

Si la situación actual causada por el covid-19 ya afectaba e incrementó la vulnerabilidad de la población en inseguridad alimentaria y nutricional en los sectores rural y urbano, las tormentas Eta y Iota complicaron más el panorama.

Para abril eran 900,000 las personas en situación de inseguridad alimentaria por la sequía en el corredor seco.

Esa situación es mayor y abarca varios departamentos del país.

El informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), llamado “Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe, publicado este mes, revela que los progresos de la región en materia de alimentación y nutrición han retrocedido.

“Es evidente que países como Honduras, El Salvador, Guatemala, Haití, Nicaragua y Venezuela, que presentaban niveles de inseguridad alimentaria y pobreza elevados antes de la pandemia, afrontan un mayor riesgo de que su situación empeore en los próximos meses”, advierte el informe de la FAO.

Según las estimaciones del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (WPF), la inseguridad alimentaria aguda en estas zonas podría llegar a afectar a 16 millones de personas.

La FAO prevé que la pobreza extrema aumentará entre 2 y 3.

9 puntos porcentuales en países como Honduras, Bolivia, Chile, Guatemala y Perú.

Realidad en HondurasLa reducción de la oferta laboral ha generado que se reduzca en los hogares la ración de alimentos.

Eso obliga a disminuir los tiempos de comida, solicitando préstamos a familiares y mercaditos locales o vecinos, así como consumo de su producción y animales, empeño de pertenencias e intercambio de trabajo o animales por alimentos, revela un informe de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN).

En Honduras, más de la mitad de la población sufre inseguridad alimentaria moderada o grave y un 23.

9% está afectada por la inseguridad alimentaria grave, dice la FAO.

En cuanto al crecimiento de niños menores de 5 años, Honduras aparece con un retraso del crecimiento superiores al 20%.

Esto porque los menores presentan repercusiones en el crecimiento físico y cognitivo, y es consecuencia de la carencia, durante un tiempo prolongado, de los nutrientes necesarios para el desarrollo.

Los territorios rezagados de Honduras son Intibucá (48%), La Paz (38%) y Lempira (47%).

También, el país presenta problemas en el sobrepeso en menores de 5 años, lo que afecta de forma más intensa a los departamentos de Francisco Morazán, Olancho y Valle.

La Organización Acción Contra el Hambre (ACH) ha alertado que Honduras tiene una grave emergencia alimentaria y más como consecuencia de estos dos huracanes, que se suma al nivel de inseguridad alimentaria que existía.

Pese a que no hay datos consolidados del impacto de estos fenómenos naturales, se teme que las condiciones empeoren, porque también las remesas de hondureños en el exterior han disminuido.

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