Eta y Iota dejaron más de un millón de evacuados

TEGUCIGALPA. El impacto de las tormentas tropicales Eta y Iota sigue cuantificándose a casi un mes de que dejaron un panorama desolador en buena parte del país. Debido a las inundaciones y deslizamientos, 99 personas perdieron la vida, 11 permanecen desaparecidas, 1,056,965 fueron evacuadas y 92,651 personas fueron albergadas, de las cuales más de 40,000 permanecen en los espacios que fueron acondicionados por las autoridades para atender la emergencia. En relación con la parte de infraestructura, en cinco departamentos entre los que se encuentran: Lempira, Intibucá, Santa Bárbara, Copán y Ocotepeque se contabilizan 163 puntos críticos que deben ser atendidos por el gobierno a través de la Secretaría de Desarrollo Comunitario, Agua y Saneamiento (Sedecoas), pues existen poblaciones que aún se encuentran incomunicadas. Las fuertes corrientes de los ríos dañaron los puentes, por lo que se empieza la rehabilitación de las estructuras. Nelson Márquez, titular de Sedecoas, detalló que en los últimas semanas “se ha trabajado en una serie de puntos donde las calles y carreteras se habían obstruido, los sistemas de agua se dañaron al igual que los vados, las calles se han cortado producto de las corrientes de agua”. Sin embargo, en algunas zonas las lluvias persisten y han complicado las labores de reconstrucción por lo que no se ven los avances en los proyectos y los pobladores continúan incomunicados. Se espera que para la próxima semana estén habilitados todos los puntos donde colapsaron las vías de comunicación de las carreteras primarias, secundarias y terciarias. Son 163 puntos críticos en los cinco departamentos del occidente del país. Nelson Márquez, titular de Sedecoas. TrabajosPara realizar las labores en la zona occidental, el gobierno aprobó para ser ejecutados 37,927,091. 11 lempiras por parte de Sedecoas. En el departamento de Copán, Eta y Iota dejaron daños en 41 puntos, 33 en Ocotepeque, 32 en Santa Bárbara, 31 en Lempira y 26 en Intibucá. Para habilitar las conexiones en comunidades del occidente se deben instalar seis puentes bailey, tres de ellos en Santa Bárbara, dos en Lempira y uno en Copán. Similares condiciones se presentan en Colón, Yoro y Atlántida. También se deben rehabilitar puentes, cajas puentes y construir puentes colgantes, aunque las comunidades solicitan puentes vehiculares. Los sistemas de agua potable también han colapsado en varios municipios y urgen ser intervenidos. La situación sigue siendo crítica en varios municipios del valle de Sula. Juan José Reyes, jefe de Alerta Temprana. ConsecuenciasLas secuelas de las tormentas tropicales siguen latentes, pues según Juan José Reyes, jefe del Sistema de Alerta Temprana (SAT) de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), en los albergues continúan alrededor de 40,000 personas, a quienes se les brinda atención por parte del gobierno. “La situación sigue siendo crítica en Choloma, La Lima, San Manuel y las partes bajas de El Progreso porque quedaron completamente inundadas”, comentó Reyes. “La celeridad con que estos dos fenómenos generaron las inundaciones fue muy amplia y esto no se va a recuperar en muchísimo tiempo”, recalcó. Recordó que en Santa Bárbara la comunidad de La Reina desapareció por completo y la zona ya no debe ser habitada por el riesgo que representa para los pobladores. “Las alcaldías deben emitir decretos para que no regresen a las comunidades que desaparecieron y dotar de predios para construir nuevas viviendas”, enfatizó. Según Juan José Reyes, todas las zonas que quedaron inundadas por las tormentas Eta y Iota “deberían ser declaradas como inhabitables”, pues existe la posibilidad de que en el periodo de invierno de mayo del próximo año se vuelvan a inundar. Las autoridades gubernamentales diseñan estrategias para reconstruir la red vial del país. “Las alcaldías junto con el gobierno son las llamadas a tomar acciones inmediatas para rehabilitar las zonas del valle de Sula, donde el río Chamelecón causó severos daños, y al día de hoy la situación es dramática, es crítica y de emergencia”, manifestó. Las autoridades atienden a las personas que siguen en los albergues y se les proporciona alimentos, ropa, insumos personales y otros artículos. Por su parte, Roberto Pineda, titular de la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos (Insep), institución que atiende los departamentos de Yoro, El Paraíso, Comayagua, La Paz, Choluteca y Valle, que también resultaron afectados por Eta y Iota, aseguró que “el 90 por ciento de las carreteras quedaron dañadas”. “Después de cuantificar los daños causados en la infraestructura, cada día avanzamos en la rehabilitación de pasos, vados, puentes, cajas puente y carreteras”, dijo Pineda. “En estos seis departamentos 31 puentes resultaron afectados y 18 destruidos, 91 carreteras dañadas y 12 cajas puente y alrededor de 30,000 personas albergadas”, destacó.,

La Prensa

TEGUCIGALPA.

El impacto de las tormentas tropicales Eta y Iota sigue cuantificándose a casi un mes de que dejaron un panorama desolador en buena parte del país.

Debido a las inundaciones y deslizamientos, 99 personas perdieron la vida, 11 permanecen desaparecidas, 1,056,965 fueron evacuadas y 92,651 personas fueron albergadas, de las cuales más de 40,000 permanecen en los espacios que fueron acondicionados por las autoridades para atender la emergencia.

En relación con la parte de infraestructura, en cinco departamentos entre los que se encuentran: Lempira, Intibucá, Santa Bárbara, Copán y Ocotepeque se contabilizan 163 puntos críticos que deben ser atendidos por el gobierno a través de la Secretaría de Desarrollo Comunitario, Agua y Saneamiento (Sedecoas), pues existen poblaciones que aún se encuentran incomunicadas.

Las fuertes corrientes de los ríos dañaron los puentes, por lo que se empieza la rehabilitación de las estructuras.

Nelson Márquez, titular de Sedecoas, detalló que en los últimas semanas “se ha trabajado en una serie de puntos donde las calles y carreteras se habían obstruido, los sistemas de agua se dañaron al igual que los vados, las calles se han cortado producto de las corrientes de agua”.

Sin embargo, en algunas zonas las lluvias persisten y han complicado las labores de reconstrucción por lo que no se ven los avances en los proyectos y los pobladores continúan incomunicados.

Se espera que para la próxima semana estén habilitados todos los puntos donde colapsaron las vías de comunicación de las carreteras primarias, secundarias y terciarias.

Son 163 puntos críticos en los cinco departamentos del occidente del país.

Nelson Márquez, titular de Sedecoas.

TrabajosPara realizar las labores en la zona occidental, el gobierno aprobó para ser ejecutados 37,927,091.

11 lempiras por parte de Sedecoas.

En el departamento de Copán, Eta y Iota dejaron daños en 41 puntos, 33 en Ocotepeque, 32 en Santa Bárbara, 31 en Lempira y 26 en Intibucá.

Para habilitar las conexiones en comunidades del occidente se deben instalar seis puentes bailey, tres de ellos en Santa Bárbara, dos en Lempira y uno en Copán.

Similares condiciones se presentan en Colón, Yoro y Atlántida.

También se deben rehabilitar puentes, cajas puentes y construir puentes colgantes, aunque las comunidades solicitan puentes vehiculares.

Los sistemas de agua potable también han colapsado en varios municipios y urgen ser intervenidos.

La situación sigue siendo crítica en varios municipios del valle de Sula.

Juan José Reyes, jefe de Alerta Temprana.

ConsecuenciasLas secuelas de las tormentas tropicales siguen latentes, pues según Juan José Reyes, jefe del Sistema de Alerta Temprana (SAT) de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), en los albergues continúan alrededor de 40,000 personas, a quienes se les brinda atención por parte del gobierno.

“La situación sigue siendo crítica en Choloma, La Lima, San Manuel y las partes bajas de El Progreso porque quedaron completamente inundadas”, comentó Reyes.

“La celeridad con que estos dos fenómenos generaron las inundaciones fue muy amplia y esto no se va a recuperar en muchísimo tiempo”, recalcó.

Recordó que en Santa Bárbara la comunidad de La Reina desapareció por completo y la zona ya no debe ser habitada por el riesgo que representa para los pobladores.

“Las alcaldías deben emitir decretos para que no regresen a las comunidades que desaparecieron y dotar de predios para construir nuevas viviendas”, enfatizó.

Según Juan José Reyes, todas las zonas que quedaron inundadas por las tormentas Eta y Iota “deberían ser declaradas como inhabitables”, pues existe la posibilidad de que en el periodo de invierno de mayo del próximo año se vuelvan a inundar.

Las autoridades gubernamentales diseñan estrategias para reconstruir la red vial del país.

“Las alcaldías junto con el gobierno son las llamadas a tomar acciones inmediatas para rehabilitar las zonas del valle de Sula, donde el río Chamelecón causó severos daños, y al día de hoy la situación es dramática, es crítica y de emergencia”, manifestó.

Las autoridades atienden a las personas que siguen en los albergues y se les proporciona alimentos, ropa, insumos personales y otros artículos.

Por su parte, Roberto Pineda, titular de la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos (Insep), institución que atiende los departamentos de Yoro, El Paraíso, Comayagua, La Paz, Choluteca y Valle, que también resultaron afectados por Eta y Iota, aseguró que “el 90 por ciento de las carreteras quedaron dañadas”.

“Después de cuantificar los daños causados en la infraestructura, cada día avanzamos en la rehabilitación de pasos, vados, puentes, cajas puente y carreteras”, dijo Pineda.

“En estos seis departamentos 31 puentes resultaron afectados y 18 destruidos, 91 carreteras dañadas y 12 cajas puente y alrededor de 30,000 personas albergadas”, destacó.

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