Honduras se postra ante Suyapa en una fiesta atípica por el covid

TEGUCIGALPA. Las enormes peregrinaciones que cada 3 de febrero llegaban desde todos los rincones del país hoy no llenarán de vida y color la basílica menor de la Virgen de Suyapa. Aunque la Iglesia católica avisó con antelación que la gran casa de La Morenita y la ermita en El Piligüín no abrirán sus puertas este día, algunos de los más fieles devotos de la Patrona de Honduras llegaron a la capital desde el fin de semana para rendirle tributo o agradecer un milagro, aunque fuera desde el portón. Los que corrieron con suerte lograron entrar, encenderle una veladora y postrarse ante ella para darle gracias por los milagros concedidos . Otros se quedaron afuera, cumpliendo las medidas de bioseguridad, pero de rodillas, elevando sus manos al cielo porque sencillamente este es su día. La decisión de suspender los festejos con presencia de fieles fue para evitar aglomeraciones que den pie a que se expandan más los casos de covid-19. Los pobladores de la aldea El Piligüín participaron de una eucaristía en honor a la Virgen de Suyapa usando mascarilla. Ambos templos permanecerán cerrados hasta mañana 4 de febrero. La población católica puede seguir la eucaristía que se celebrará a puerta cerrada a través de los canales oficiales de la Iglesia y mediante las redes sociales. Llamaron a la población a celebrar en cada hogar para evitar exponerse a la enfermedad. Misa en la vísperaHace 274 años, el labriego Alejandro Colindres y el niño Lorenzo Martínez fueron los elegidos para compartir la buena nueva al mostrarse en una efigie de madera de cedro de 6. 5 centímetros como la Patrona de Honduras. Todo ocurrió en El Piligüín, una aldea poblada por unas 2,500 personas y a 15 kilómetros de la ciudad. Allí cada humilde rostro y cada sencilla flor emana el fervor del origen de la fe mariana. El histórico hallazgo de Alejandro y Lorenzo no pudo pasar inadvertido -a pesar de la pandemia por covid-19-, por lo que ayer en una viva expresión de la fe, los pobladores de la aldea en la que La Morenita se hizo catracha, revivió con una eucaristía el encuentro entre una madre con sus hijos. El fresco clima y la neblina, impidieron que la misa se celebrara en el lugar del hallazgo, por lo que se ofició en el templo. La misa se celebró con pocas personas por las medidas de bioseguridad, un cohete de vara que dio dos estallidos en el cielo de El Piligüín indicó a los pobladores el inicio de la eucaristía“Esta enfermedad del covid-19 está cansando a muchas personas, hay gente que está cayendo en angustia; pero Dios dice que hará una tierra nueva. Nuestra Madre Santísima viene a cambiar está historia de pecado, el pecado que ha enlutado a nuestra población”, expresó en la homilía el padre Martín Pastrana. El sacerdote exaltó la importancia de El Piligüín, como el lugar del hallazgo de la Reina de Honduras. “Por alguna razón nuestra madre eligió este lugar, este pedacito de tierra está en el corazón de la Virgen”, exclamó. “Todos los años intentamos hacer lo mejor para nuestra madre. Estamos muy alegres a pesar de las limitaciones. Aquí antes venían hasta unas mil personas, pero este año fue limitado y lo respetamos”, dijo Marco Tulio Lizardo, un poblador de El Piligüin. No se permitió la iglesia llena. Los peregrinos dieron gracias por la salud y pidieron que esta pandemia termine pronto. Algunas personas acudieron a rendirse ante los pies de la Virgen a pesar del cierre.,

La Prensa

TEGUCIGALPA.

Las enormes peregrinaciones que cada 3 de febrero llegaban desde todos los rincones del país hoy no llenarán de vida y color la basílica menor de la Virgen de Suyapa.

Aunque la Iglesia católica avisó con antelación que la gran casa de La Morenita y la ermita en El Piligüín no abrirán sus puertas este día, algunos de los más fieles devotos de la Patrona de Honduras llegaron a la capital desde el fin de semana para rendirle tributo o agradecer un milagro, aunque fuera desde el portón.

Los que corrieron con suerte lograron entrar, encenderle una veladora y postrarse ante ella para darle gracias por los milagros concedidos .

Otros se quedaron afuera, cumpliendo las medidas de bioseguridad, pero de rodillas, elevando sus manos al cielo porque sencillamente este es su día.

La decisión de suspender los festejos con presencia de fieles fue para evitar aglomeraciones que den pie a que se expandan más los casos de covid-19.

Los pobladores de la aldea El Piligüín participaron de una eucaristía en honor a la Virgen de Suyapa usando mascarilla.

Ambos templos permanecerán cerrados hasta mañana 4 de febrero.

La población católica puede seguir la eucaristía que se celebrará a puerta cerrada a través de los canales oficiales de la Iglesia y mediante las redes sociales.

Llamaron a la población a celebrar en cada hogar para evitar exponerse a la enfermedad.

Misa en la vísperaHace 274 años, el labriego Alejandro Colindres y el niño Lorenzo Martínez fueron los elegidos para compartir la buena nueva al mostrarse en una efigie de madera de cedro de 6.

5 centímetros como la Patrona de Honduras.

Todo ocurrió en El Piligüín, una aldea poblada por unas 2,500 personas y a 15 kilómetros de la ciudad.

Allí cada humilde rostro y cada sencilla flor emana el fervor del origen de la fe mariana.

El histórico hallazgo de Alejandro y Lorenzo no pudo pasar inadvertido -a pesar de la pandemia por covid-19-, por lo que ayer en una viva expresión de la fe, los pobladores de la aldea en la que La Morenita se hizo catracha, revivió con una eucaristía el encuentro entre una madre con sus hijos.

El fresco clima y la neblina, impidieron que la misa se celebrara en el lugar del hallazgo, por lo que se ofició en el templo.

La misa se celebró con pocas personas por las medidas de bioseguridad, un cohete de vara que dio dos estallidos en el cielo de El Piligüín indicó a los pobladores el inicio de la eucaristía“Esta enfermedad del covid-19 está cansando a muchas personas, hay gente que está cayendo en angustia; pero Dios dice que hará una tierra nueva.

Nuestra Madre Santísima viene a cambiar está historia de pecado, el pecado que ha enlutado a nuestra población”, expresó en la homilía el padre Martín Pastrana.

El sacerdote exaltó la importancia de El Piligüín, como el lugar del hallazgo de la Reina de Honduras.

“Por alguna razón nuestra madre eligió este lugar, este pedacito de tierra está en el corazón de la Virgen”, exclamó.

“Todos los años intentamos hacer lo mejor para nuestra madre.

Estamos muy alegres a pesar de las limitaciones.

Aquí antes venían hasta unas mil personas, pero este año fue limitado y lo respetamos”, dijo Marco Tulio Lizardo, un poblador de El Piligüin.

No se permitió la iglesia llena.

Los peregrinos dieron gracias por la salud y pidieron que esta pandemia termine pronto.

Algunas personas acudieron a rendirse ante los pies de la Virgen a pesar del cierre.

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