La poderosa inteligencia de Valle escuchó el clamor libertario del pueblo

Tegucigalpa, HondurasGaínza era del agrado de los independentistas porque además de ser un hombre de una edad muy avanzada, también era de carácter débil y a veces indeciso, como lo había demostrado en su larga carrera militar y pública. Llegó a tanto su indecisión que nunca tuvo seguridad de cómo debía de escribir su propio nombre. En Perú y en Chile, donde ejerció primero, escribía su nombre Gabino; pero en los papeles que firmó en Guatemala, desde el día en que se hizo cargo del mando hasta ese 15 de septiembre de 1821, ya se llamó Gavino. Atendiendo el llamado, el militar español reunió la junta de notables compuesta por el señor arzobispo, diputados, jefes militares, los prelados de las órdenes religiosas, y funcionarios de la administración pública. Desde tempranas horas de ese día, la gente comenzó a apostarse frente al Palacio Nacional para que las personalidades reunidas adentro se dieran cuenta que había un pueblo que quería la independencia. La multitud había sido convocada la noche anterior por Dolores Bedoya quien compartía con su esposo Pedro Molina Mazariegos, la lucha por las ideas libertarias. Al darse cuenta que Gabino Gaínza había convocado a una junta de notables para tratar el tema de la emancipación política, la dama corrió por las empedradas calles de Guatemala -ahora Antigua- con un farol en sus manos, buscando a los ciudadanos para que se congregaran al día siguiente en la plaza a fin de apoyar la independencia con canciones y llamados a la libertad. Cuentan que mandó a redoblar tambores y a disparar cohetes de festejo para que los indecisos de la ciudad dieran por cierto que se había declarado la independencia y que el pueblo celebraba su triunfo. Un monumento a Dolores Bedoya fue develado el 25 de febrero de 1949, al inaugurarse la Escuela Nacional Dolores Bedoya en Ciudad de Guatemala. Fue creado por el artista plástico guatemalteco Adalberto de León Soto. Una voz de pesoEl hondureño José Cecilio del Valle demostraba, mediante un largo y brillante discurso, la necesidad y la justicia de la indepedencia, pero a la vez exponía que para proclamarla primero debía oírse el voto de las cinco provincias: Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. Valle, un abogado de ideas moderadas, creyó fervientemente en el derecho de los pueblos a obtener su libertad y en los cambios sociales y políticos. Pero estaba convencido, que estos debían llevarse a cabo despacio, como una especie de evolución social. Su voz tenía peso porque de todos era conocido su espíritu investigador, su poderosa inteligencia y sus vastos conocimientos adquiridos en la Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo de Guatemala. Sin embargo, en las afueras del palacio nacional el pueblo pedía a gritos la independencia, frente a los guardias que impedían su ingreso al augusto recinto. Las voces de la muchedumbre penetraron las paredes del imponente edificio de piedra. Al escuchar las detonaciones y el griterío del pueblo, las autoridades coloniales creyeron que había estallado una rebelión, entonces decidieron no darle más largas al asunto y apuraron el proceso hacia la proclamación de la independencia. Al no haber otra alternativa más que la emancipación, Gabino Gaínza sacó a relucir un plan que al parecer había fraguado de antemano. Propuso que el juramento de indepedencia fuera adaptado al plan de Iguala de México y que inmediatamente Centroamérica fuera anexada a esa nación. Eso no le pareció a los concurrentes que llenaban la sala y exigían a gritos “una independencia absoluta de España, y de México y de toda otra nación”. Refiere la leyenda que Gaínza, al ver que no podía salirse con las suyas, trató de retirarse del salón, pero que un hombre del pueblo, de apellido Rodilla, lo agarró del brazo amenazándolo con que si no juraba caería allí mismo a golpe del puñal de los patriotas. Entonces el vacilante y amedrentado brigadier decidió jurar por una indepedencia absoluta, aunque la anexión a México se hizo posteriormente. LempiraLempira nació en 1499 y murió en 1537. Fue un indígena y capitán de guerra del pueblo lenca que luchó contra los españoles en la década de 1530. En los documentos de la conquista española, es mencionado con el nombre de El Lempira, aunque se llamaba Erandique. Era bravo, valiente y sentía un amor entrañable por su pueblo, su tierra, sus leyes y sus costumbres. Reunió 30,000 hombres de 200 pueblos para luchar contra los españoles, quienes lo mataron cuando tenia entre 38 y 40 años. Su muerte consolidó el dominio territorial español en la región occidental y central de Honduras. MemorableA pesar de que Valle consideraba que no era el momento justo para que las provincias se soltaran del dominio español, aceptó, un poco indeciso, redactar el memorable documento de la indepedencia. También redactó el manifiesto que publicó el capitán general Gaínza sobre el gran acontecimiento que tuvo lugar donde actualmente es el parque Centenario de la ciudad de Guatemala. En el Acta de Independencia se fijaron las bases de un nuevo régimen: se determinó que se eligiesen representantes de las provincias para formar el Congreso de la nación, el cual determinaría la forma de gobierno y la elaboración de la primera constitución. El acta establecía “que la elección de representantes se hiciese por las mismas juntas electorales que había elegido diputados a las cortes de España, y se observasen las leyes anteriores para el procedimiento de la elección: que las provincias eligiesen representantes sobre la base de un diputado por cada 15,000 habitantes. El congreso constituyente debía reunirse el primero de marzo de 1822. Hasta entonces no debería hacerse alteración alguna en la observación de las leyes españolas, ni con respecto a los tribunales y funcionarios existentes. Además, quedó claro que se conservase la religión católica en toda su integridad y pureza; y que mientras la nación centroamericana se constituía, el jefe Gabino Gaínza continuase con el gobierno superior, político y militar, obrando de acuerdo con una Junta Provisional Consultiva. Trinidad CabañasJosé Trinidad Cabañas Fiallos nació en Tegucigalpa el 9 de junio de 1805 y falleció en Comayagua el 8 de enero de 1871. Fue militar, político, presidente de Honduras (1852-1855) y apoyó la unión de Centroamérica. Es considerado prócer y durante su periodo de presidente sostuvo: “No se trata de fundar la República de algunos, si no la República de todos”. En su estatua erigida en el parque La Mercedes, de Tegucigalpa, se lee: “Al Heróico Soldado de la unión centroamericana. Al guerrero modelo de constancia, de honradez y de valor”. Los idiomas de la alegríaUnos años después, José Cecilio del Valle, escribió que “aquel pronunciamiento fue celebrado con todos los idiomas de la alegría; vi que don Gabino Gaínza quería que el juramento de independencia fuese arreglado al plan de Iguala y el tratado de Córdoba”, pero el pueblo, reunido en Palacio, repugnó aquel juramento. Valle observó que cuando él expresó que la voluntad pública era la independencia absoluta de toda nación, el pueblo manifestó su gozo del modo más expresivo. “Vi que el juramento propuesto por Gaínza el mismo día en que se proclamó nuestra independencia, indicaba el plan que había en él y en otros, de sujetarnos a México”. Historiadores coinciden en que los centroamericanos han crecido con la idea de que se logró una auténtica libertad, pero se puede considerar que todo se debió a intereses económicos de una élite urbana, que ignoró al resto de la población. La mayoría de cargos los tenían los españoles, porque el nombramiento venía desde España. Los intelectuales lo que querían era conservar sus privilegios como grupo comercial. Ese 15 de septiembre firmaron la independencia solo representantes de Guatemala, fue un movimiento urbano, no había representación de las otras provincias. Luego, con el surgimiento de la República Federal de Centroamérica, inicia el camino hacia su ruptura como unidad política. Curiosidades del acta 1- • Luego de firmada el acta se envió una copia original a las cinco provincias. Actualmente existen solo dos manuscritos, uno está en el Archivo General de Centroamérica en Guatemala, y el otro está en una caja fuerte. 2-• Una copia original del acta llegó a la entonces provincia de San Salvador, hasta el 21 de septiembre de 1821; es decir, la noticia se supo seis días después. Actualmente no se cuenta con ningún documento oficial en ese país. 3- • El papel oficial del acta era 100 % natural, con sellos reales y el encabezado de la institución de recaudación. Su tinta era de color negro, pero como su ingrediente principal era el hierro, por defectos del tiempo y la humedad, se ha tornado café. 4- • El acta posee 18 artículos, pero por una pequeña omisión del escribano, en los manuscritos originales se muestran 19 artículos, debido a que del numeral octavo se pasa al décimo. El error se corrigió el mismo día por la tarde. 5-• A pesar de contar con 199 años de existencia, el acta de Independencia todavía permanece íntegra. La luz solar, los insectos y la humedad son sus principales destructores; sin embargo, para evitar su deterioro se toman medidas especiales.,

La Prensa

Tegucigalpa, HondurasGaínza era del agrado de los independentistas porque además de ser un hombre de una edad muy avanzada, también era de carácter débil y a veces indeciso, como lo había demostrado en su larga carrera militar y pública.

Llegó a tanto su indecisión que nunca tuvo seguridad de cómo debía de escribir su propio nombre.

En Perú y en Chile, donde ejerció primero, escribía su nombre Gabino; pero en los papeles que firmó en Guatemala, desde el día en que se hizo cargo del mando hasta ese 15 de septiembre de 1821, ya se llamó Gavino.

Atendiendo el llamado, el militar español reunió la junta de notables compuesta por el señor arzobispo, diputados, jefes militares, los prelados de las órdenes religiosas, y funcionarios de la administración pública.

Desde tempranas horas de ese día, la gente comenzó a apostarse frente al Palacio Nacional para que las personalidades reunidas adentro se dieran cuenta que había un pueblo que quería la independencia.

La multitud había sido convocada la noche anterior por Dolores Bedoya quien compartía con su esposo Pedro Molina Mazariegos, la lucha por las ideas libertarias.

Al darse cuenta que Gabino Gaínza había convocado a una junta de notables para tratar el tema de la emancipación política, la dama corrió por las empedradas calles de Guatemala -ahora Antigua- con un farol en sus manos, buscando a los ciudadanos para que se congregaran al día siguiente en la plaza a fin de apoyar la independencia con canciones y llamados a la libertad.

Cuentan que mandó a redoblar tambores y a disparar cohetes de festejo para que los indecisos de la ciudad dieran por cierto que se había declarado la independencia y que el pueblo celebraba su triunfo.

Un monumento a Dolores Bedoya fue develado el 25 de febrero de 1949, al inaugurarse la Escuela Nacional Dolores Bedoya en Ciudad de Guatemala.

Fue creado por el artista plástico guatemalteco Adalberto de León Soto.

Una voz de pesoEl hondureño José Cecilio del Valle demostraba, mediante un largo y brillante discurso, la necesidad y la justicia de la indepedencia, pero a la vez exponía que para proclamarla primero debía oírse el voto de las cinco provincias: Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

Valle, un abogado de ideas moderadas, creyó fervientemente en el derecho de los pueblos a obtener su libertad y en los cambios sociales y políticos.

Pero estaba convencido, que estos debían llevarse a cabo despacio, como una especie de evolución social.

Su voz tenía peso porque de todos era conocido su espíritu investigador, su poderosa inteligencia y sus vastos conocimientos adquiridos en la Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo de Guatemala.

Sin embargo, en las afueras del palacio nacional el pueblo pedía a gritos la independencia, frente a los guardias que impedían su ingreso al augusto recinto.

Las voces de la muchedumbre penetraron las paredes del imponente edificio de piedra.

Al escuchar las detonaciones y el griterío del pueblo, las autoridades coloniales creyeron que había estallado una rebelión, entonces decidieron no darle más largas al asunto y apuraron el proceso hacia la proclamación de la independencia.

Al no haber otra alternativa más que la emancipación, Gabino Gaínza sacó a relucir un plan que al parecer había fraguado de antemano.

Propuso que el juramento de indepedencia fuera adaptado al plan de Iguala de México y que inmediatamente Centroamérica fuera anexada a esa nación.

Eso no le pareció a los concurrentes que llenaban la sala y exigían a gritos “una independencia absoluta de España, y de México y de toda otra nación”.

Refiere la leyenda que Gaínza, al ver que no podía salirse con las suyas, trató de retirarse del salón, pero que un hombre del pueblo, de apellido Rodilla, lo agarró del brazo amenazándolo con que si no juraba caería allí mismo a golpe del puñal de los patriotas.

Entonces el vacilante y amedrentado brigadier decidió jurar por una indepedencia absoluta, aunque la anexión a México se hizo posteriormente.

LempiraLempira nació en 1499 y murió en 1537.

Fue un indígena y capitán de guerra del pueblo lenca que luchó contra los españoles en la década de 1530.

En los documentos de la conquista española, es mencionado con el nombre de El Lempira, aunque se llamaba Erandique.

Era bravo, valiente y sentía un amor entrañable por su pueblo, su tierra, sus leyes y sus costumbres.

Reunió 30,000 hombres de 200 pueblos para luchar contra los españoles, quienes lo mataron cuando tenia entre 38 y 40 años.

Su muerte consolidó el dominio territorial español en la región occidental y central de Honduras.

MemorableA pesar de que Valle consideraba que no era el momento justo para que las provincias se soltaran del dominio español, aceptó, un poco indeciso, redactar el memorable documento de la indepedencia.

También redactó el manifiesto que publicó el capitán general Gaínza sobre el gran acontecimiento que tuvo lugar donde actualmente es el parque Centenario de la ciudad de Guatemala.

En el Acta de Independencia se fijaron las bases de un nuevo régimen: se determinó que se eligiesen representantes de las provincias para formar el Congreso de la nación, el cual determinaría la forma de gobierno y la elaboración de la primera constitución.

El acta establecía “que la elección de representantes se hiciese por las mismas juntas electorales que había elegido diputados a las cortes de España, y se observasen las leyes anteriores para el procedimiento de la elección: que las provincias eligiesen representantes sobre la base de un diputado por cada 15,000 habitantes.

El congreso constituyente debía reunirse el primero de marzo de 1822.

Hasta entonces no debería hacerse alteración alguna en la observación de las leyes españolas, ni con respecto a los tribunales y funcionarios existentes.

Además, quedó claro que se conservase la religión católica en toda su integridad y pureza; y que mientras la nación centroamericana se constituía, el jefe Gabino Gaínza continuase con el gobierno superior, político y militar, obrando de acuerdo con una Junta Provisional Consultiva.

Trinidad CabañasJosé Trinidad Cabañas Fiallos nació en Tegucigalpa el 9 de junio de 1805 y falleció en Comayagua el 8 de enero de 1871.

Fue militar, político, presidente de Honduras (1852-1855) y apoyó la unión de Centroamérica.

Es considerado prócer y durante su periodo de presidente sostuvo: “No se trata de fundar la República de algunos, si no la República de todos”.

En su estatua erigida en el parque La Mercedes, de Tegucigalpa, se lee: “Al Heróico Soldado de la unión centroamericana.

Al guerrero modelo de constancia, de honradez y de valor”.

Los idiomas de la alegríaUnos años después, José Cecilio del Valle, escribió que “aquel pronunciamiento fue celebrado con todos los idiomas de la alegría; vi que don Gabino Gaínza quería que el juramento de independencia fuese arreglado al plan de Iguala y el tratado de Córdoba”, pero el pueblo, reunido en Palacio, repugnó aquel juramento.

Valle observó que cuando él expresó que la voluntad pública era la independencia absoluta de toda nación, el pueblo manifestó su gozo del modo más expresivo.

“Vi que el juramento propuesto por Gaínza el mismo día en que se proclamó nuestra independencia, indicaba el plan que había en él y en otros, de sujetarnos a México”.

Historiadores coinciden en que los centroamericanos han crecido con la idea de que se logró una auténtica libertad, pero se puede considerar que todo se debió a intereses económicos de una élite urbana, que ignoró al resto de la población.

La mayoría de cargos los tenían los españoles, porque el nombramiento venía desde España.

Los intelectuales lo que querían era conservar sus privilegios como grupo comercial.

Ese 15 de septiembre firmaron la independencia solo representantes de Guatemala, fue un movimiento urbano, no había representación de las otras provincias.

Luego, con el surgimiento de la República Federal de Centroamérica, inicia el camino hacia su ruptura como unidad política.

Curiosidades del acta 1- • Luego de firmada el acta se envió una copia original a las cinco provincias.

Actualmente existen solo dos manuscritos, uno está en el Archivo General de Centroamérica en Guatemala, y el otro está en una caja fuerte.

2-• Una copia original del acta llegó a la entonces provincia de San Salvador, hasta el 21 de septiembre de 1821; es decir, la noticia se supo seis días después.

Actualmente no se cuenta con ningún documento oficial en ese país.

3- • El papel oficial del acta era 100 % natural, con sellos reales y el encabezado de la institución de recaudación.

Su tinta era de color negro, pero como su ingrediente principal era el hierro, por defectos del tiempo y la humedad, se ha tornado café.

4- • El acta posee 18 artículos, pero por una pequeña omisión del escribano, en los manuscritos originales se muestran 19 artículos, debido a que del numeral octavo se pasa al décimo.

El error se corrigió el mismo día por la tarde.

5-• A pesar de contar con 199 años de existencia, el acta de Independencia todavía permanece íntegra.

La luz solar, los insectos y la humedad son sus principales destructores; sin embargo, para evitar su deterioro se toman medidas especiales.

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