Más de 3,600 migrantes regresaron al país por voluntad y por la fuerza

CHIQUIMULA. Agotados y desmotivados, los migrantes de la caravana emprendieron el regreso a Honduras después que el lunes las fuerzas de seguridad guatemaltecas disolvieran por la fuerza la caravana y los obligaran a retroceder en el departamento de Chiquimula, unos 200 kilómetros al este de Ciudad de Guatemala y cercano a la línea fronteriza. El Instituto Guatemalteco de Migración ha confirmado que ayer 3,329 hondureños fueron devueltos obligatoriamente al país, incluidos 461 menores; aunque la cifra podría ser mayor debido a los retornos voluntarios. Los grupos devueltos y otros que retornaron de forma voluntaria eran compuestos, en su mayoría, por núcleos familiares completos. Según la directora de comunicación de la entidad, Alejandra Mena, el tramo fronterizo se encuentra despejado y en “normalidad”, a la vez que se “continúan coordinando los retornos voluntarios”. Desde la semana pasada, el Gobierno guatemalteco había advertido que no dejaría avanzar a los hondureños sin cumplir con los requisitos migratorios, principalmente una prueba negativa de la covid-19. Lo volverán a intentarEl objetivo de los migrantes es llegar a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida y huir de la pobreza y violencia en su país, una meta a la que muchos de los hondureños afirman que no renunciarán especialmente después de la destrucción provocada en noviembre pasado por los huracanes Eta y Iota. “Vivíamos a la orilla del río. Nos llevó la corriente la casa, aquí por Yoro (departamento de Honduras), y nosotros quedamos sin casa, sin nada”, relató la migrante Rosa María Baquedán, acompañada de una niña que “mire, ya se me desmaya, que no hemos comido en tres días”. DeportadosEl Instituto Nacional de Migración de Mexico deportó ayer a 136 hondureños por vía aérea. Otros siguenEl Ejército de Guatemala calculó ayer que unos 1,500 hondureños que integraban una caravana de migrantes que pretendía llegar a Estados Unidos aún permanecen en el territorio, luego de que el lunes las autoridades disolvieran la multitud. Según la institución castrense, más de 3,600 migrantes han sido retornados a territorio hondureño en diferentes autobuses. “Quedan unos 1,500 en grupos pequeños en territorio guatemalteco”, confirmó a periodistas el portavoz del Ministerio de la Defensa, Rubén Téllez, aunque aclaró que la cifra es estimada. El Ejército de Guatemala ha apoyado el retorno con cuatro autobuses, y otras instituciones estatales han colaborado con 11 vehículos similares para devolver a los hondureños a su país, precisó el Ministerio de la Defensa. Honduras exhortó el domingo al Gobierno de Guatemala a investigar la represión de cuerpos de seguridad contra sus ciudadanos. Pero el lunes, Guatemala rechazó la “falta de cumplimiento” por parte de las autoridades hondureñas de los acuerdos alcanzados en semanas anteriores para “frenar y disuadir” a la caravana. Niños incluso de biberón fueron repelidos en Guatemala, adonde no los dejaron avanzar.,

La Prensa

CHIQUIMULA.

Agotados y desmotivados, los migrantes de la caravana emprendieron el regreso a Honduras después que el lunes las fuerzas de seguridad guatemaltecas disolvieran por la fuerza la caravana y los obligaran a retroceder en el departamento de Chiquimula, unos 200 kilómetros al este de Ciudad de Guatemala y cercano a la línea fronteriza.

El Instituto Guatemalteco de Migración ha confirmado que ayer 3,329 hondureños fueron devueltos obligatoriamente al país, incluidos 461 menores; aunque la cifra podría ser mayor debido a los retornos voluntarios.

Los grupos devueltos y otros que retornaron de forma voluntaria eran compuestos, en su mayoría, por núcleos familiares completos.

Según la directora de comunicación de la entidad, Alejandra Mena, el tramo fronterizo se encuentra despejado y en “normalidad”, a la vez que se “continúan coordinando los retornos voluntarios”.

Desde la semana pasada, el Gobierno guatemalteco había advertido que no dejaría avanzar a los hondureños sin cumplir con los requisitos migratorios, principalmente una prueba negativa de la covid-19.

Lo volverán a intentarEl objetivo de los migrantes es llegar a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida y huir de la pobreza y violencia en su país, una meta a la que muchos de los hondureños afirman que no renunciarán especialmente después de la destrucción provocada en noviembre pasado por los huracanes Eta y Iota.

“Vivíamos a la orilla del río.

Nos llevó la corriente la casa, aquí por Yoro (departamento de Honduras), y nosotros quedamos sin casa, sin nada”, relató la migrante Rosa María Baquedán, acompañada de una niña que “mire, ya se me desmaya, que no hemos comido en tres días”.

DeportadosEl Instituto Nacional de Migración de Mexico deportó ayer a 136 hondureños por vía aérea.

Otros siguenEl Ejército de Guatemala calculó ayer que unos 1,500 hondureños que integraban una caravana de migrantes que pretendía llegar a Estados Unidos aún permanecen en el territorio, luego de que el lunes las autoridades disolvieran la multitud.

Según la institución castrense, más de 3,600 migrantes han sido retornados a territorio hondureño en diferentes autobuses.

“Quedan unos 1,500 en grupos pequeños en territorio guatemalteco”, confirmó a periodistas el portavoz del Ministerio de la Defensa, Rubén Téllez, aunque aclaró que la cifra es estimada.

El Ejército de Guatemala ha apoyado el retorno con cuatro autobuses, y otras instituciones estatales han colaborado con 11 vehículos similares para devolver a los hondureños a su país, precisó el Ministerio de la Defensa.

Honduras exhortó el domingo al Gobierno de Guatemala a investigar la represión de cuerpos de seguridad contra sus ciudadanos.

Pero el lunes, Guatemala rechazó la “falta de cumplimiento” por parte de las autoridades hondureñas de los acuerdos alcanzados en semanas anteriores para “frenar y disuadir” a la caravana.

Niños incluso de biberón fueron repelidos en Guatemala, adonde no los dejaron avanzar.

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