Médicos, los héroes sin capa de la pandemia en Honduras

SAN PEDRO SULA. A casi diez meses de haberse detectado el primer caso positivo de covid-19 en Honduras, el personal sanitario continúa luchando en las salas de los hospitales para salvar la vida de cientos de hondureños que se han contagiado. Al inicio de la pandemia todo era incertidumbre, miedo, inseguridad e ignorancia sobre la enfermedad en los médicos, enfermeras y demás personas que trabajan en los servicios de salud, pero ese miedo se convirtió en fortaleza y hasta la fecha les ha permitido continuar en las salas y no desmayar, convirtiéndose en héroes sin capa para los que han logrado vencer el virus. Ante la llegada del nuevo coronavirus al país, los hospitales que no contaban con una adecuada infraestructura comenzaron a prepararse y a capacitar al personal médico y de enfermería que estaría en primera línea en las atenciones a estos pacientes. 54Médicos han fallecido a causa de la pandemia del covid-19 en el país. El gremio de las enfermeras también ha sufrido bajas ya que han perdido la vida 30 mujeres de blanco. TratamientosEn los primeros meses de la pandemia, la elevada cantidad de contagios, de fallecidos y el colapso en los hospitales presagiaban lo peor, por lo que un grupo de médicos encabezados por Miguel Sierra-Hoffman (labora en un hospital de Texas, Estados Unidos); Óscar Díaz, jefe de cuidados intensivos del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), y Fernando Valerio, dieron a conocer al mundo el eficaz protocolo Catracho, que es un cóctel de medicamentos y técnicas para tratar a pacientes en avanzado estado por el covid-19. Este tratamiento ha salvado la vida de muchos hondureños en los hospitales, pese al débil sistema de salud del país. Con este protocolo se redujo la mortalidad en cuidados intensivos en el Seguro Social, así como la estancia hospitalaria de 16 a siete días en pacientes graves que estuvieron en cuidados intermedios. Cándido Mejía, jefe del área de Dermatología del hospital Mario Rivas, también creó un tratamiento ambulatorio para pacientes diagnosticados con la enfermedad. El especialista en dermatología y medicina interna ha realizado un protocolo que consiste en la desin­fección de la garganta, tés calientes, antiinflamatorios, medicamentos para disminuir la carga viral, an­ticoagulantes y vitaminas. La doctora Suyapa Sosa, jefa de Neumología del hospital Cardiopulmonar (El Tórax) en Tegucigalpa, quien ha estado luchando contra la pandemia, comentó que “le hemos perdido el respeto al covid-19 y creemos que lo sabemos enfrentar de manera más agresiva y seguros de nosotros mismos. Para trabajar en contra el covid es vital hacerlo en equipo”. En las últimas semanas en el país los casos de covid-19 han aumentado. Los médicos piden restringir la circulación. AgobianteJessica Mejía, jefa de enfermería del módulo tres sala covid del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) de San Pedro Sula, comentó que “ha sido una experiencia que nunca pensé en mi vida experimentar, ha sido una etapa dura, nueva, muy dolorosa y de muchas expectativas, pero ahí estamos de pie intentando hacer lo mejor”. El personal sanitario pasa largas horas en las salas atendiendo a los pacientes con covid. “Es agobiante andar con el equipo nivel tres que es mucho más caluroso, pero es lo que necesitamos para poder atender a los pacientes. Pedimos a la gente que acate las medidas de bioseguridad, porque realmente es agotador, tenemos más de nueve meses de estar con la pandemia”, manifestó Mejía. Los médicos y enfermeras ingresan a las salas a las 7:00 am y permanecen durante ocho horas. “Desayunamos antes de las 7:00 de la mañana para poder ganar energía y luego permanecemos dentro de la sala por ocho horas, no podemos quitarnos el traje de bioseguridad nivel 3, quitarnos la mascarilla, tomar agua, ni comer lo hacemos hasta salir y cumplir con las ocho horas de trabajo. Son jornadas extenuantes, largas y cansadas sobre todo cuando es de noche”, contó Mejía. Rostros al frente de la pandemia 1Fernando Valerio: “Muchos de los casos de covid resultan de la falta de disciplina”“Muchos de los casos de covid resultan de la falta de disciplina, las personas que salen del hogar sobre todo los jóvenes que salen a reuniones y llegan a sus casas y contaminan a sus padres. Al haber bajado los casos relajaron las medidas y ahorita hay un segundo pico muy significativo. La creación del tratamiento nace de la necesidad de poder contrarrestar los procesos patológicos de la enfermedad y ante el pobre éxito que tenían los tratamientos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), pues estudiando la patofisiología del virus descubrimos que muchos medicamentos muy baratos podrían utilizarse para atender esta enfermedad y disminuir la mortalidad en los hospitales, posteriormente con la observación que tuvimos de los casos a nivel hospitalario hicimos la teoría que esos medicamentos también podían utilizarse de forma ambulatoria y evitar que los sistemas de salud colapsaran porque desgraciadamente el sistema de salud nuestro ya estaba colapsado con pocos médicos e insumos en los hospitales”. 2Suyapa sosa: “Uno también muere un poquito y se deprime cuando fallece un paciente”“Los pacientes con covid son difíciles, cada uno es diferente al otro, lamentablemente tienen deficiencia de oxígeno por la afectación pulmonar y al mismo tiempo es una enfermedad solitaria porque tanto los médicos como los pacientes estamos solos y nosotros de alguna forma somos el vínculo con el medio exterior, les damos ánimo porque la familia de ellos no pueden entrar a verlos. Nos encariñamos con nuestros pacientes, tratamos de darles ánimos sabiendo que podemos perder la batalla dependiendo de la gravedad del paciente, pero es vital mantener a la familia informada. Para uno como médico es frustrante ver morir a un paciente, uno también muere un poquito cuando mira que un enfermo ha perdido la batalla, se deprime porque no es justo para el paciente ni para uno, se indigna, se molesta porque habiendo tanto dinero en este país y se pudo haber hecho tantas cosas y vemos cómo se ha despilfarrado y no utilizado todos los recursos económicos para poder brindar una mejor atención y mejorado lo que estaba construido”. 3Sarahí Reyes: “Tenemos una etapa de duelo al ver que un paciente pierde la batalla”“Es una labor ardua, es imposible no generar ningún tipo de conexión con el paciente. El paciente que viene a la institución (IHSS) es atendido de la mejor manera, lo vemos como una parte importante en nuestro trabajo no solo a nivel de decir vamos a mejorar a una persona sino que esa persona nos importa y necesitamos que se haga todo lo necesario para que vuelva a casa con su familia. Tenemos una frase como médicos Dios los cura, pero nosotros los cuidamos. Como humanos sentimos impotencia al ver morir a un paciente, tenemos tristeza, pasamos por una etapa de duelo realmente al salir de aquí al ver pacientes perder la batalla, llegamos a nuestras casas tristes, afectados porque hay un cariño por el paciente. Lastimosamente hay pacientes que vienen tarde, deciden ser tratados en casa, tienen temor de venir al hospital; en algún momento hubo problemas por las tormentas para que ellos pudieran trasladarse y pudieran ser evaluados y lastimosamente vienen con enfermedades avanzadas en las que muy poco podemos ofrecerles”. 4Marco Tulio Rodríguez : “Para nosotros los médicos es un logro no tener decesos en un turno”“Son horas y jornadas extenuantes tanto física como mentalmente por el hecho de que hay un alto volumen de pacientes, también por el tipo de enfermos que pueden presentar cualquier tipo de complicación de un momento a otro, un paciente que se está entrevistando tranquilo y a los cinco minutos tiene un paro respiratorio y uno debe estar pendiente. El paciente covid tiene largas estadías hospitalarias y entonces ya no solo es el paciente sino que es un nombre. Lo difícil y traumatizante es escuchar al paciente decirle al doctor ‘no me deje morir’. Lo más gratificante es ver que un paciente va de alta, pero con que no tengamos decesos en un turno para nosotros ya es un logro, hay pacientes que por desgracia y por el estado avanzado de su enfermedad no se puede hacer nada y eso es lo más frustrante, el hecho de ver que un paciente va mejorando y que las atenciones de todo el equipo le han ayudado, ver que ese paciente a los siete días gracias a Dios se fue de alta, es lo más satisfactorio porque damos más de nuestra capacidad física y eso en la mayoría de casos funciona”. 5Eda Cruz: “Hay personas que no creen que existe el virusy no toman medidas”“La experiencia ha sido bastante dura porque nos estamos enfrentando a una enfermedad que no existía y que ahora hemos aprendido a vivir con ella y darle el cuidado a estos pacientes que al principio todo mundo temía, pero que ahora le hacemos frente. Hay personas que no creen que existe el virus, pero cuando ya ellos viven la realidad se dan cuenta y empiezan a tomar medidas, a veces lastimosamente ya es demasiado tarde, y entonces las recomendaciones son que tomemos las medidas de protección; si salimos hay que llevar nuestras mascarillas puestas siempre, el lavado de manos es fundamental para disminuir el contagio de este virus. Nuestras jornadas ya están establecidas en el Seguro Social de San Pedro Sula en los turnos A, B y C, pero el personal que entra a las salas para la atención a estos pacientes con covid, se ponen un equipo que no les permite comer, beber agua, ni tampoco ir al baño, porque tienen el riesgo de contaminarse y hasta que terminan el turno suplen sus necesidades básicas”. 6Nelson Enrique Cruz: “De nada sirve que los médicos trabajemos si la población no colabora”“Ha sido una experiencia bastante fuerte, de la emergencia del Seguro Social en San Pedro Sula fui trasladado al filtro de atención de pacientes con covid, ha sido bastante fuerte, lo único bueno es que ayudamos a la gente. No tienen idea de lo agotados que estamos, nunca se nos quita el cansancio, andamos agotados completamente y no es tanto por el trabajo físico, sino el hecho de estar atento a no contaminarse, a no tocarse la cara, la mascarilla, es un estrés y ver que tantos compañeros de nosotros se han contaminado y han muerto. Muchos de nosotros no solo trabajamos en el Seguro Social, trabajamos en otros lugares y todos miramos covid, estamos en el campo de batalla en primera línea. La gente tiene que entender que la labor del médico no es fácil y que necesitamos que ellos colaboren, de nada sirve que los médicos trabajemos fuerte si no colabora la población. Mi mensaje es que la gente tiene que andar con los cinco sentidos bien puestos, esto no ha terminado no estamos ni siquiera en el inicio de esta epidemia, vienen cosas más fuertes y tenemos que estar preparados”. “Son horas y jornadas extenuantes tanto física como mentalmente por el hecho de que hay un alto volumen de pacientes, también por el tipo de enfermos que pueden presentar cualquier tipo de complicación de un momento a otro, un paciente que se está entrevistando tranquilo y a los cinco minutos tiene un paro respiratorio y uno debe estar pendiente. El paciente covid tiene largas estadías hospitalarias y entonces ya no solo es el paciente sino que es un nombre. Lo difícil y traumatizante es escuchar al paciente decirle al doctor ‘no me deje morir’. Lo más gratificante es ver que un paciente va de alta, pero con que no tengamos decesos en un turno para nosotros ya es un logro, hay pacientes que por desgracia y por el estado avanzado de su enfermedad no se puede hacer nada y eso es lo más frustrante, el hecho de ver que un paciente va mejorando y que las atenciones de todo el equipo le han ayudado, ver que ese paciente a los siete días gracias a Dios se fue de alta, es lo más satisfactorio porque damos más de nuestra capacidad física y eso en la mayoría de casos funciona”. </,

La Prensa

SAN PEDRO SULA.

A casi diez meses de haberse detectado el primer caso positivo de covid-19 en Honduras, el personal sanitario continúa luchando en las salas de los hospitales para salvar la vida de cientos de hondureños que se han contagiado.

Al inicio de la pandemia todo era incertidumbre, miedo, inseguridad e ignorancia sobre la enfermedad en los médicos, enfermeras y demás personas que trabajan en los servicios de salud, pero ese miedo se convirtió en fortaleza y hasta la fecha les ha permitido continuar en las salas y no desmayar, convirtiéndose en héroes sin capa para los que han logrado vencer el virus.

Ante la llegada del nuevo coronavirus al país, los hospitales que no contaban con una adecuada infraestructura comenzaron a prepararse y a capacitar al personal médico y de enfermería que estaría en primera línea en las atenciones a estos pacientes.

54Médicos han fallecido a causa de la pandemia del covid-19 en el país.

El gremio de las enfermeras también ha sufrido bajas ya que han perdido la vida 30 mujeres de blanco.

TratamientosEn los primeros meses de la pandemia, la elevada cantidad de contagios, de fallecidos y el colapso en los hospitales presagiaban lo peor, por lo que un grupo de médicos encabezados por Miguel Sierra-Hoffman (labora en un hospital de Texas, Estados Unidos); Óscar Díaz, jefe de cuidados intensivos del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), y Fernando Valerio, dieron a conocer al mundo el eficaz protocolo Catracho, que es un cóctel de medicamentos y técnicas para tratar a pacientes en avanzado estado por el covid-19.

Este tratamiento ha salvado la vida de muchos hondureños en los hospitales, pese al débil sistema de salud del país.

Con este protocolo se redujo la mortalidad en cuidados intensivos en el Seguro Social, así como la estancia hospitalaria de 16 a siete días en pacientes graves que estuvieron en cuidados intermedios.

Cándido Mejía, jefe del área de Dermatología del hospital Mario Rivas, también creó un tratamiento ambulatorio para pacientes diagnosticados con la enfermedad.

El especialista en dermatología y medicina interna ha realizado un protocolo que consiste en la desin­fección de la garganta, tés calientes, antiinflamatorios, medicamentos para disminuir la carga viral, an­ticoagulantes y vitaminas.

La doctora Suyapa Sosa, jefa de Neumología del hospital Cardiopulmonar (El Tórax) en Tegucigalpa, quien ha estado luchando contra la pandemia, comentó que “le hemos perdido el respeto al covid-19 y creemos que lo sabemos enfrentar de manera más agresiva y seguros de nosotros mismos.

Para trabajar en contra el covid es vital hacerlo en equipo”.

En las últimas semanas en el país los casos de covid-19 han aumentado.

Los médicos piden restringir la circulación.

AgobianteJessica Mejía, jefa de enfermería del módulo tres sala covid del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) de San Pedro Sula, comentó que “ha sido una experiencia que nunca pensé en mi vida experimentar, ha sido una etapa dura, nueva, muy dolorosa y de muchas expectativas, pero ahí estamos de pie intentando hacer lo mejor”.

El personal sanitario pasa largas horas en las salas atendiendo a los pacientes con covid.

“Es agobiante andar con el equipo nivel tres que es mucho más caluroso, pero es lo que necesitamos para poder atender a los pacientes.

Pedimos a la gente que acate las medidas de bioseguridad, porque realmente es agotador, tenemos más de nueve meses de estar con la pandemia”, manifestó Mejía.

Los médicos y enfermeras ingresan a las salas a las 7:00 am y permanecen durante ocho horas.

“Desayunamos antes de las 7:00 de la mañana para poder ganar energía y luego permanecemos dentro de la sala por ocho horas, no podemos quitarnos el traje de bioseguridad nivel 3, quitarnos la mascarilla, tomar agua, ni comer lo hacemos hasta salir y cumplir con las ocho horas de trabajo.

Son jornadas extenuantes, largas y cansadas sobre todo cuando es de noche”, contó Mejía.

Rostros al frente de la pandemia 1Fernando Valerio: “Muchos de los casos de covid resultan de la falta de disciplina”“Muchos de los casos de covid resultan de la falta de disciplina, las personas que salen del hogar sobre todo los jóvenes que salen a reuniones y llegan a sus casas y contaminan a sus padres.

Al haber bajado los casos relajaron las medidas y ahorita hay un segundo pico muy significativo.

La creación del tratamiento nace de la necesidad de poder contrarrestar los procesos patológicos de la enfermedad y ante el pobre éxito que tenían los tratamientos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), pues estudiando la patofisiología del virus descubrimos que muchos medicamentos muy baratos podrían utilizarse para atender esta enfermedad y disminuir la mortalidad en los hospitales, posteriormente con la observación que tuvimos de los casos a nivel hospitalario hicimos la teoría que esos medicamentos también podían utilizarse de forma ambulatoria y evitar que los sistemas de salud colapsaran porque desgraciadamente el sistema de salud nuestro ya estaba colapsado con pocos médicos e insumos en los hospitales”.

2Suyapa sosa: “Uno también muere un poquito y se deprime cuando fallece un paciente”“Los pacientes con covid son difíciles, cada uno es diferente al otro, lamentablemente tienen deficiencia de oxígeno por la afectación pulmonar y al mismo tiempo es una enfermedad solitaria porque tanto los médicos como los pacientes estamos solos y nosotros de alguna forma somos el vínculo con el medio exterior, les damos ánimo porque la familia de ellos no pueden entrar a verlos.

Nos encariñamos con nuestros pacientes, tratamos de darles ánimos sabiendo que podemos perder la batalla dependiendo de la gravedad del paciente, pero es vital mantener a la familia informada.

Para uno como médico es frustrante ver morir a un paciente, uno también muere un poquito cuando mira que un enfermo ha perdido la batalla, se deprime porque no es justo para el paciente ni para uno, se indigna, se molesta porque habiendo tanto dinero en este país y se pudo haber hecho tantas cosas y vemos cómo se ha despilfarrado y no utilizado todos los recursos económicos para poder brindar una mejor atención y mejorado lo que estaba construido”.

3Sarahí Reyes: “Tenemos una etapa de duelo al ver que un paciente pierde la batalla”“Es una labor ardua, es imposible no generar ningún tipo de conexión con el paciente.

El paciente que viene a la institución (IHSS) es atendido de la mejor manera, lo vemos como una parte importante en nuestro trabajo no solo a nivel de decir vamos a mejorar a una persona sino que esa persona nos importa y necesitamos que se haga todo lo necesario para que vuelva a casa con su familia.

Tenemos una frase como médicos Dios los cura, pero nosotros los cuidamos.

Como humanos sentimos impotencia al ver morir a un paciente, tenemos tristeza, pasamos por una etapa de duelo realmente al salir de aquí al ver pacientes perder la batalla, llegamos a nuestras casas tristes, afectados porque hay un cariño por el paciente.

Lastimosamente hay pacientes que vienen tarde, deciden ser tratados en casa, tienen temor de venir al hospital; en algún momento hubo problemas por las tormentas para que ellos pudieran trasladarse y pudieran ser evaluados y lastimosamente vienen con enfermedades avanzadas en las que muy poco podemos ofrecerles”.

4Marco Tulio Rodríguez : “Para nosotros los médicos es un logro no tener decesos en un turno”“Son horas y jornadas extenuantes tanto física como mentalmente por el hecho de que hay un alto volumen de pacientes, también por el tipo de enfermos que pueden presentar cualquier tipo de complicación de un momento a otro, un paciente que se está entrevistando tranquilo y a los cinco minutos tiene un paro respiratorio y uno debe estar pendiente.

El paciente covid tiene largas estadías hospitalarias y entonces ya no solo es el paciente sino que es un nombre.

Lo difícil y traumatizante es escuchar al paciente decirle al doctor ‘no me deje morir’.

Lo más gratificante es ver que un paciente va de alta, pero con que no tengamos decesos en un turno para nosotros ya es un logro, hay pacientes que por desgracia y por el estado avanzado de su enfermedad no se puede hacer nada y eso es lo más frustrante, el hecho de ver que un paciente va mejorando y que las atenciones de todo el equipo le han ayudado, ver que ese paciente a los siete días gracias a Dios se fue de alta, es lo más satisfactorio porque damos más de nuestra capacidad física y eso en la mayoría de casos funciona”.

5Eda Cruz: “Hay personas que no creen que existe el virusy no toman medidas”“La experiencia ha sido bastante dura porque nos estamos enfrentando a una enfermedad que no existía y que ahora hemos aprendido a vivir con ella y darle el cuidado a estos pacientes que al principio todo mundo temía, pero que ahora le hacemos frente.

Hay personas que no creen que existe el virus, pero cuando ya ellos viven la realidad se dan cuenta y empiezan a tomar medidas, a veces lastimosamente ya es demasiado tarde, y entonces las recomendaciones son que tomemos las medidas de protección; si salimos hay que llevar nuestras mascarillas puestas siempre, el lavado de manos es fundamental para disminuir el contagio de este virus.

Nuestras jornadas ya están establecidas en el Seguro Social de San Pedro Sula en los turnos A, B y C, pero el personal que entra a las salas para la atención a estos pacientes con covid, se ponen un equipo que no les permite comer, beber agua, ni tampoco ir al baño, porque tienen el riesgo de contaminarse y hasta que terminan el turno suplen sus necesidades básicas”.

6Nelson Enrique Cruz: “De nada sirve que los médicos trabajemos si la población no colabora”“Ha sido una experiencia bastante fuerte, de la emergencia del Seguro Social en San Pedro Sula fui trasladado al filtro de atención de pacientes con covid, ha sido bastante fuerte, lo único bueno es que ayudamos a la gente.

No tienen idea de lo agotados que estamos, nunca se nos quita el cansancio, andamos agotados completamente y no es tanto por el trabajo físico, sino el hecho de estar atento a no contaminarse, a no tocarse la cara, la mascarilla, es un estrés y ver que tantos compañeros de nosotros se han contaminado y han muerto.

Muchos de nosotros no solo trabajamos en el Seguro Social, trabajamos en otros lugares y todos miramos covid, estamos en el campo de batalla en primera línea.

La gente tiene que entender que la labor del médico no es fácil y que necesitamos que ellos colaboren, de nada sirve que los médicos trabajemos fuerte si no colabora la población.

Mi mensaje es que la gente tiene que andar con los cinco sentidos bien puestos, esto no ha terminado no estamos ni siquiera en el inicio de esta epidemia, vienen cosas más fuertes y tenemos que estar preparados”.

“Son horas y jornadas extenuantes tanto física como mentalmente por el hecho de que hay un alto volumen de pacientes, también por el tipo de enfermos que pueden presentar cualquier tipo de complicación de un momento a otro, un paciente que se está entrevistando tranquilo y a los cinco minutos tiene un paro respiratorio y uno debe estar pendiente.

El paciente covid tiene largas estadías hospitalarias y entonces ya no solo es el paciente sino que es un nombre.

Lo difícil y traumatizante es escuchar al paciente decirle al doctor ‘no me deje morir’.

Lo más gratificante es ver que un paciente va de alta, pero con que no tengamos decesos en un turno para nosotros ya es un logro, hay pacientes que por desgracia y por el estado avanzado de su enfermedad no se puede hacer nada y eso es lo más frustrante, el hecho de ver que un paciente va mejorando y que las atenciones de todo el equipo le han ayudado, ver que ese paciente a los siete días gracias a Dios se fue de alta, es lo más satisfactorio porque damos más de nuestra capacidad física y eso en la mayoría de casos funciona”.

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