“Mi corazón se hizo chiquito”: hondureña viaja a Chile previo a graduarse de arquitecta y le detectan cáncer

San Pedro Sula, Honduras. “No existe una receta válida para afrontar este mal rato que a veces nos hace pasar la vida”, es una de las frases del prólogo del libro “Cáncer 360”, escrito por Martha Tejada en España. Con esta cita inicia la historia cuya protagonista es la hondureña María Fernanda Castro López (24), quien recién fue diagnosticada con un cáncer de tipo linfoma no hodgkin difuso. Cáncer tipo linfoma no hodgkinEl portal cáncer. org señala que aunque este cáncer puede comenzar en cualquier lugar, se origina con más frecuencia en los ganglios linfáticos de la parte superior del cuerpo. Las localizaciones más frecuentes son el tórax, el cuello o debajo de los brazos, y puede propagarse a otras partes si no se logra intervenir a tiempo. Mientras muchos en este momento añoran con un viaje, salir con su amigos a beber un café o a disfrutar una comida en familia fuera de casa, María Fernanda está a punto de comenzar una odisea médica para sobrevivir y que no tiene fecha de caducidad, solamente está aferrada al abrazo de su familia, amigos y sobre todo con la fe puesta en Dios para recibir un milagro. En esta ocasión les compartimos su historia de vida con un lenguaje más cercano de cómo María Fernanda afronta la enfermedad, es una forma de decirles nunca se rindan, este es el testimonio que compartió en entrevista con LA PRENSA. Para apoyar a María Fernanda1. Cuenta en Banco de Occidente: 21-409-108310-1, a nombre de Daysi López Sauceda2. Cuenta en BAC Credomatic: 472197421, a nombre de José Antonio Castro López3. Para ayudar fuera de Honduras por Western Union o Money Gram, a nombre de Gabriela María Castro López, RUT: 25292530-94. Celular de María Fernanda Castro: +56 9448515865. Contacto periodista: jerson. trigueros@laprensa. hnMaría Fernanda, una joven de Los Robles, en Tegucigalpa, emprendió camino en sus estudios superiores a través de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), donde culminó sus clases de Arquitectura y posteriormente con el apoyo de su familia y coordinadores de carrera se desplazó a Santiago, Chile, para cursar la práctica profesional, aprovechando también que una de sus hermanas, Gabriela, vive allá desde hace cinco años. “Deseaba tener la experiencia de realizar mi práctica en Chile, ya que acá son muy buenos construyendo y poseen una gran tecnología. Solicité una visa de residente temporal en la Embajada de Chile en Honduras y me la concedieron por 200 días; expiró el 1 de agosto”, recordó. Esta joven universitaria siempre se ha caracterizado por darle mucho amor a los demás. Su práctica profesional terminó a inicios del mes de junio y su viaje de retorno a Honduras estaba programado para el 15 de junio a sabiendas de la crítica situación sanitaria, pero finalmente no se pudo concluir producto de la pandemia del COVID-19, tampoco siguió en el estudio de arquitectos donde cursó su práctica, ya que no había vacantes para quedarse trabajando. Lea también: Más de seis mil niños padecen algún tipo de cáncer en HondurasA raíz de la pandemia le cancelaron dos vuelos: uno en junio y otro en julio. Justo antes de su cumpleaños (26 de junio), el 20 de junio sintió un micro-infarto. Fue entonces cuando aún sabiendo que no tenía seguro médico, llegó donde un doctor para que la evaluara, éste le dijo que podría tratarse de una osteocondritis, enfermedad articular que causa dolor y dificulta el movimiento. Su hermana Gabriela (extremo izquierdo de la fotografía) se ha convertido en un ángel para María Fernanda. Un mes después sintió dolor en uno de sus hombros, señal que sirvió de alerta para buscar un especialista, y la opinión fue la misma, posible osteocondritis, por lo que únicamente recibió medicamentos. Previo a la posibilidad de concretarse un vuelo a mediados de agosto, exactamente la fecha 15, sintió un dolor profundo en la espalda. María Fernanda se vio obligada nuevamente a acudir a médicos para que le realizaran una radiografía, en la cual uno de sus pulmones aparecía de color blanco y el otro negro, había una mancha que llamó la atención del personal asistencial, pero que aún no indicaba una respuesta definitiva. Los galenos le dieron una consulta gratis de urgencia y la enviaron a practicarse un TAC en 3D, allí apareció una masa de 11 centímetros y medio de diámetro en un punto situado entre el pulmón y el corazón. Al conocer los resultados los médicos le dijeron que se trataba de un tumor y que debía abordar el caso con un oncólogo. Además: Las mujeres sufren más cáncer que los hombres en HondurasPosteriormente se realizó una biopsia valorada en alrededor de 2 millones de pesos chilenos (cerca de 3,000 dólares). Aún con los grises resultados y con la esperanza de que todo fuera diferente, buscó junto con su hermana otras opiniones médicas, pues tampoco en su familia hay antecedentes de cáncer, sin embargo, la respuesta al final de todo fue la misma. “Cuando me dieron los resultados (2 de septiembre), ese mismo día busqué a un especialista y me salió con un hematólogo. Al conocer el caso me realizó exámenes para saber dónde estaba ubicado el tumor y si se había dispersado o no, gracias a Dios no se diseminó a otras partes de mi cuerpo, esa es la razón por la cual debo realizarme el tratamiento lo más rápido posible, pues tampoco tengo seguro médico, los hospitales públicos están colapsados y en la clínica donde me están revisando el tratamiento es cuantioso”, explicó. Su fortaleza, además de Dios, es el abrigo de su familia para superar esta enfermedad. “Al inicio todo parecía mentira, nunca había visto atravesar a alguien con cáncer de manera directa y por años he sido una persona sana por la bendición de Dios, pero siento que el Todopoderoso me ha preparado todos estos años para vencer esta batalla, confío en que todo saldrá bien y que mi historia será testimonio de salvación”, expresó María Fernanda. Desde que era una adolescente María Fernanda formó parte de eventos de tipo social y de apoyo a los más necesitados, incluso se involucró con organizaciones no gubernamentales. “Siempre puse mi disposición y voluntad que Dios me dio para ayudar a las demás personas, ahora es tan bonito mirar cómo ese amor desinteresado que entregué está regresando a mí en estos momentos tan difíciles”, sostuvo. Un llamado de solidaridad”Los invito a que me escriban, me pongan en oración y si no pueden apoyarme económicamente yo entenderé, pero gracias por todo”, agregó la joven. Son al menos seis ciclos de quimioterapia a los cuales debe someterse y la primera a agendar sería el jueves 24 de septiembre. Si bien es cierto, cada organismo responde al cáncer de diferente manera, al final cada paciente debe responder con la misma fuerza y luchar hasta el último aliento porque aún se puede encontrar la puerta de salida aunque todo parezca oscuro. “Estoy fuerte gracias a Dios, cuando me enteré de la enfermedad no me dio tanto miedo en sí el diagnostico, sino mi familia, se me hizo chiquito el corazón. Sé que si Dios me colocó con este reto es porque tiene un propósito grande en mi vida y estoy dispuesta a abrazarlo con todo el amor del mundo”. Daisy López, madre de María Fernanda, manifestó a LA PRENSA que “nuestra hija iba a ser su práctica con mucho entusiasmo a Chile, y ahora con la pandemia se ha complicado todo porque la economía está difícil, pues tanto mi esposo José Antonio como yo trabajamos de manera independiente”. “Ya tengo mi boleto y viajaré a Chile el 5 de octubre para apoyar a mi hija hasta que vegamos victoriosos a Honduras, estamos aferrados a Dios y sé que saldremos adelante. Le pido al resto de la gente de buen corazón que se una a nuestra causa, Dios les pagará todo y como padres estamos infinitamente agradecidos”, añadió la madre entre lágrimas. Oncóloga Flora DuarteLa doctora Flora Duarte, reconocida oncóloga hondureña que por años ha liderado el centro contra el cáncer “Emma Romero de Callejas”, se refirió al caso específico de María Fernanda. “Todo depende del tipo de lymphoma, citogenética y si solo está localizado en un lugar, si es así se puede curar, también dejar claro que no se trata de un cáncer de pulmón. De acuerdo con el estadio clínico, solo necesitará quimioterapias y radioterapias, además el sistema de Salud en Chile es muy bueno”, apuntó. Según se supo, María Fernanda está gestionando la renovación de su visa temporal o en su defecto una visa humanitaria para no tener problemas con su tratamiento. Aseguró que ha recibido el apoyo por parte del personal consular de Honduras, sin embargo, están a la espera de la respuesta de Migración en Chile.,

La Prensa

San Pedro Sula, Honduras.

“No existe una receta válida para afrontar este mal rato que a veces nos hace pasar la vida”, es una de las frases del prólogo del libro “Cáncer 360”, escrito por Martha Tejada en España.

Con esta cita inicia la historia cuya protagonista es la hondureña María Fernanda Castro López (24), quien recién fue diagnosticada con un cáncer de tipo linfoma no hodgkin difuso.

Cáncer tipo linfoma no hodgkinEl portal cáncer.

org señala que aunque este cáncer puede comenzar en cualquier lugar, se origina con más frecuencia en los ganglios linfáticos de la parte superior del cuerpo.

Las localizaciones más frecuentes son el tórax, el cuello o debajo de los brazos, y puede propagarse a otras partes si no se logra intervenir a tiempo.

Mientras muchos en este momento añoran con un viaje, salir con su amigos a beber un café o a disfrutar una comida en familia fuera de casa, María Fernanda está a punto de comenzar una odisea médica para sobrevivir y que no tiene fecha de caducidad, solamente está aferrada al abrazo de su familia, amigos y sobre todo con la fe puesta en Dios para recibir un milagro.

En esta ocasión les compartimos su historia de vida con un lenguaje más cercano de cómo María Fernanda afronta la enfermedad, es una forma de decirles nunca se rindan, este es el testimonio que compartió en entrevista con LA PRENSA.

Para apoyar a María Fernanda1.

Cuenta en Banco de Occidente: 21-409-108310-1, a nombre de Daysi López Sauceda2.

Cuenta en BAC Credomatic: 472197421, a nombre de José Antonio Castro López3.

Para ayudar fuera de Honduras por Western Union o Money Gram, a nombre de Gabriela María Castro López, RUT: 25292530-94.

Celular de María Fernanda Castro: +56 9448515865.

Contacto periodista: jerson.

trigueros@laprensa.

hnMaría Fernanda, una joven de Los Robles, en Tegucigalpa, emprendió camino en sus estudios superiores a través de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), donde culminó sus clases de Arquitectura y posteriormente con el apoyo de su familia y coordinadores de carrera se desplazó a Santiago, Chile, para cursar la práctica profesional, aprovechando también que una de sus hermanas, Gabriela, vive allá desde hace cinco años.

“Deseaba tener la experiencia de realizar mi práctica en Chile, ya que acá son muy buenos construyendo y poseen una gran tecnología.

Solicité una visa de residente temporal en la Embajada de Chile en Honduras y me la concedieron por 200 días; expiró el 1 de agosto”, recordó.

Esta joven universitaria siempre se ha caracterizado por darle mucho amor a los demás.

Su práctica profesional terminó a inicios del mes de junio y su viaje de retorno a Honduras estaba programado para el 15 de junio a sabiendas de la crítica situación sanitaria, pero finalmente no se pudo concluir producto de la pandemia del COVID-19, tampoco siguió en el estudio de arquitectos donde cursó su práctica, ya que no había vacantes para quedarse trabajando.

Lea también: Más de seis mil niños padecen algún tipo de cáncer en HondurasA raíz de la pandemia le cancelaron dos vuelos: uno en junio y otro en julio.

Justo antes de su cumpleaños (26 de junio), el 20 de junio sintió un micro-infarto.

Fue entonces cuando aún sabiendo que no tenía seguro médico, llegó donde un doctor para que la evaluara, éste le dijo que podría tratarse de una osteocondritis, enfermedad articular que causa dolor y dificulta el movimiento.

Su hermana Gabriela (extremo izquierdo de la fotografía) se ha convertido en un ángel para María Fernanda.

Un mes después sintió dolor en uno de sus hombros, señal que sirvió de alerta para buscar un especialista, y la opinión fue la misma, posible osteocondritis, por lo que únicamente recibió medicamentos.

Previo a la posibilidad de concretarse un vuelo a mediados de agosto, exactamente la fecha 15, sintió un dolor profundo en la espalda.

María Fernanda se vio obligada nuevamente a acudir a médicos para que le realizaran una radiografía, en la cual uno de sus pulmones aparecía de color blanco y el otro negro, había una mancha que llamó la atención del personal asistencial, pero que aún no indicaba una respuesta definitiva.

Los galenos le dieron una consulta gratis de urgencia y la enviaron a practicarse un TAC en 3D, allí apareció una masa de 11 centímetros y medio de diámetro en un punto situado entre el pulmón y el corazón.

Al conocer los resultados los médicos le dijeron que se trataba de un tumor y que debía abordar el caso con un oncólogo.

Además: Las mujeres sufren más cáncer que los hombres en HondurasPosteriormente se realizó una biopsia valorada en alrededor de 2 millones de pesos chilenos (cerca de 3,000 dólares).

Aún con los grises resultados y con la esperanza de que todo fuera diferente, buscó junto con su hermana otras opiniones médicas, pues tampoco en su familia hay antecedentes de cáncer, sin embargo, la respuesta al final de todo fue la misma.

“Cuando me dieron los resultados (2 de septiembre), ese mismo día busqué a un especialista y me salió con un hematólogo.

Al conocer el caso me realizó exámenes para saber dónde estaba ubicado el tumor y si se había dispersado o no, gracias a Dios no se diseminó a otras partes de mi cuerpo, esa es la razón por la cual debo realizarme el tratamiento lo más rápido posible, pues tampoco tengo seguro médico, los hospitales públicos están colapsados y en la clínica donde me están revisando el tratamiento es cuantioso”, explicó.

Su fortaleza, además de Dios, es el abrigo de su familia para superar esta enfermedad.

“Al inicio todo parecía mentira, nunca había visto atravesar a alguien con cáncer de manera directa y por años he sido una persona sana por la bendición de Dios, pero siento que el Todopoderoso me ha preparado todos estos años para vencer esta batalla, confío en que todo saldrá bien y que mi historia será testimonio de salvación”, expresó María Fernanda.

Desde que era una adolescente María Fernanda formó parte de eventos de tipo social y de apoyo a los más necesitados, incluso se involucró con organizaciones no gubernamentales.

“Siempre puse mi disposición y voluntad que Dios me dio para ayudar a las demás personas, ahora es tan bonito mirar cómo ese amor desinteresado que entregué está regresando a mí en estos momentos tan difíciles”, sostuvo.

Un llamado de solidaridad”Los invito a que me escriban, me pongan en oración y si no pueden apoyarme económicamente yo entenderé, pero gracias por todo”, agregó la joven.

Son al menos seis ciclos de quimioterapia a los cuales debe someterse y la primera a agendar sería el jueves 24 de septiembre.

Si bien es cierto, cada organismo responde al cáncer de diferente manera, al final cada paciente debe responder con la misma fuerza y luchar hasta el último aliento porque aún se puede encontrar la puerta de salida aunque todo parezca oscuro.

“Estoy fuerte gracias a Dios, cuando me enteré de la enfermedad no me dio tanto miedo en sí el diagnostico, sino mi familia, se me hizo chiquito el corazón.

Sé que si Dios me colocó con este reto es porque tiene un propósito grande en mi vida y estoy dispuesta a abrazarlo con todo el amor del mundo”.

Daisy López, madre de María Fernanda, manifestó a LA PRENSA que “nuestra hija iba a ser su práctica con mucho entusiasmo a Chile, y ahora con la pandemia se ha complicado todo porque la economía está difícil, pues tanto mi esposo José Antonio como yo trabajamos de manera independiente”.

“Ya tengo mi boleto y viajaré a Chile el 5 de octubre para apoyar a mi hija hasta que vegamos victoriosos a Honduras, estamos aferrados a Dios y sé que saldremos adelante.

Le pido al resto de la gente de buen corazón que se una a nuestra causa, Dios les pagará todo y como padres estamos infinitamente agradecidos”, añadió la madre entre lágrimas.

Oncóloga Flora DuarteLa doctora Flora Duarte, reconocida oncóloga hondureña que por años ha liderado el centro contra el cáncer “Emma Romero de Callejas”, se refirió al caso específico de María Fernanda.

“Todo depende del tipo de lymphoma, citogenética y si solo está localizado en un lugar, si es así se puede curar, también dejar claro que no se trata de un cáncer de pulmón.

De acuerdo con el estadio clínico, solo necesitará quimioterapias y radioterapias, además el sistema de Salud en Chile es muy bueno”, apuntó.

Según se supo, María Fernanda está gestionando la renovación de su visa temporal o en su defecto una visa humanitaria para no tener problemas con su tratamiento.

Aseguró que ha recibido el apoyo por parte del personal consular de Honduras, sin embargo, están a la espera de la respuesta de Migración en Chile.

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