Piden que avance de reactivación económica se ajuste al control de COVID-19 y derecho a la salud

Tegucigalpa, Honduras. Ante la posibilidad de avance del proceso de reactivación económica en algunos municipios del país, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Roberto Herrera Cáceres, reiteró que esta debe estar ajustada a salud, vida y bienestar de las personas, de la cual depende la capacidad productiva y el desarrollo nacional. Comisionado Roberto Herrera CáceresAnte esta propuesta, el Ombudsman hondureño dijo que “sólo el control de la curva contagio de la enfermedad COVID-19, basada en evidencia científica y en el derecho humano a la salud, puede orientar objetivamente el ritmo de reactivación gradual y responsable, la cual debe estar acompañada de medidas individuales de bioseguridad, de la contención y el control comunitario de la enfermedad, así como de medidas colectivas de protección social para personas en situación de pobreza o grupos vulnerables”. Lea también: Pandemia amenaza con aumentar pobreza y agudizar el hambre en Honduras“La decisión sobre el avance de la reactivación implica responsabilidades estatales, empresariales, de actores relevantes en toma de decisiones y de los mismos ciudadanos en materia de salud, vida y bienestar de las personas y comunidades”, expresó el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Roberto Herrera Cáceres. De acuerdo con las cifras oficiales, en Honduras se contabilizan hasta la fecha 73,849 casos positivos de COVID-19, 25,728 personas que se han recuperado y ya registra 2,271 fallecimientos por la enfermedad. Reabriendo para oxigenar la economíaHonduras se enfrenta a la urgencia de avanzar a la segunda fase de la reactivación económica para evitar más efectos sobre su débil economía, pero con la curva de contagios del coronavirus aún en ascenso. Alden Rivera, de la Mesa Multisectorial”Es momento de que avancemos con decisión, con toda la precaución necesaria bajo la gradualidad y el orden que se estimó en el plan para la reactivación económica, y con la responsabilidad que tanto el Gobierno como el sector privado deben mantener vigente para poder avanzar y que no tenga consecuencias trágicas en términos sanitarios”, subrayó a EFE el representante del sector privado en la Mesa Multisectorial, Alden Rivera. Rivera, quien es subdirector de Operaciones de la Asociación Hondureña de Maquiladores (industria ensambladora), aseguró que Honduras está “lista” para pasar a la fase dos de la reactivación económica, aunque reconoció que la tasa de casos positivos por coronavirus “se mantiene constante”. Además: Pocas hondureñas lideran instituciones del Estado pese a lucha por espacios de igualdadTodos los sectores coinciden en la importancia de reactivar la economía de manera gradual, pero la actividad podría elevar los contagios. Una mayor circulación de personas y la indisciplina social podrían aumentar el contagio de COVID-19 en el país. El panorama de salud no es alentadorSocióloga Julieta Castellanos”La iniciativa de aumentar la cantidad de gente que pueda circular en Honduras representa un riesgo porque la pandemia de COVID-19 sigue en alza, advirtió a EFE la socióloga y exrectora de la Universidad Nacional Autónoma del país (Unah), Julieta Castellanos. Castellanos considera que, aunque por los informes oficiales, la cifra de muertos pareciera que va en descenso, debería preocupar el hecho de que los casos de contagios que a diario registra el Sinager “son altos”, en muchas ocasiones hasta del 50% de las pruebas procesadas, que siguen siendo pocas. La socióloga dijo que con más gente circulando, muchos sin mascarillas, el riesgo de contagiarse es mayor, por lo que a partir de la primera semana de octubre el panorama que se vislumbra es que puede haber una elevación de la curva de la pandemia. En lo que respecta a la economía, “se está volviendo impostergable abrir” porque, además, “la fase en que el Gobierno entregaba alimentos -a familias pobres- se está agotando, según fuentes oficiales”, subrayó la profesional hondureña.,

La Prensa

Tegucigalpa, Honduras.

Ante la posibilidad de avance del proceso de reactivación económica en algunos municipios del país, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Roberto Herrera Cáceres, reiteró que esta debe estar ajustada a salud, vida y bienestar de las personas, de la cual depende la capacidad productiva y el desarrollo nacional.

Comisionado Roberto Herrera CáceresAnte esta propuesta, el Ombudsman hondureño dijo que “sólo el control de la curva contagio de la enfermedad COVID-19, basada en evidencia científica y en el derecho humano a la salud, puede orientar objetivamente el ritmo de reactivación gradual y responsable, la cual debe estar acompañada de medidas individuales de bioseguridad, de la contención y el control comunitario de la enfermedad, así como de medidas colectivas de protección social para personas en situación de pobreza o grupos vulnerables”.

Lea también: Pandemia amenaza con aumentar pobreza y agudizar el hambre en Honduras“La decisión sobre el avance de la reactivación implica responsabilidades estatales, empresariales, de actores relevantes en toma de decisiones y de los mismos ciudadanos en materia de salud, vida y bienestar de las personas y comunidades”, expresó el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Roberto Herrera Cáceres.

De acuerdo con las cifras oficiales, en Honduras se contabilizan hasta la fecha 73,849 casos positivos de COVID-19, 25,728 personas que se han recuperado y ya registra 2,271 fallecimientos por la enfermedad.

Reabriendo para oxigenar la economíaHonduras se enfrenta a la urgencia de avanzar a la segunda fase de la reactivación económica para evitar más efectos sobre su débil economía, pero con la curva de contagios del coronavirus aún en ascenso.

Alden Rivera, de la Mesa Multisectorial”Es momento de que avancemos con decisión, con toda la precaución necesaria bajo la gradualidad y el orden que se estimó en el plan para la reactivación económica, y con la responsabilidad que tanto el Gobierno como el sector privado deben mantener vigente para poder avanzar y que no tenga consecuencias trágicas en términos sanitarios”, subrayó a EFE el representante del sector privado en la Mesa Multisectorial, Alden Rivera.

Rivera, quien es subdirector de Operaciones de la Asociación Hondureña de Maquiladores (industria ensambladora), aseguró que Honduras está “lista” para pasar a la fase dos de la reactivación económica, aunque reconoció que la tasa de casos positivos por coronavirus “se mantiene constante”.

Además: Pocas hondureñas lideran instituciones del Estado pese a lucha por espacios de igualdadTodos los sectores coinciden en la importancia de reactivar la economía de manera gradual, pero la actividad podría elevar los contagios.

Una mayor circulación de personas y la indisciplina social podrían aumentar el contagio de COVID-19 en el país.

El panorama de salud no es alentadorSocióloga Julieta Castellanos”La iniciativa de aumentar la cantidad de gente que pueda circular en Honduras representa un riesgo porque la pandemia de COVID-19 sigue en alza, advirtió a EFE la socióloga y exrectora de la Universidad Nacional Autónoma del país (Unah), Julieta Castellanos.

Castellanos considera que, aunque por los informes oficiales, la cifra de muertos pareciera que va en descenso, debería preocupar el hecho de que los casos de contagios que a diario registra el Sinager “son altos”, en muchas ocasiones hasta del 50% de las pruebas procesadas, que siguen siendo pocas.

La socióloga dijo que con más gente circulando, muchos sin mascarillas, el riesgo de contagiarse es mayor, por lo que a partir de la primera semana de octubre el panorama que se vislumbra es que puede haber una elevación de la curva de la pandemia.

En lo que respecta a la economía, “se está volviendo impostergable abrir” porque, además, “la fase en que el Gobierno entregaba alimentos -a familias pobres- se está agotando, según fuentes oficiales”, subrayó la profesional hondureña.

,