Plan de reconstrucción fortalecerá la producción tras Eta y Iota

TEGUCIGALPA. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) presentó al Gobierno las recomendaciones para desarrollar una reconstrucción resiliente después del paso destructivo de las tormentas Eta y Iota en noviembre pasado y que buscará transformar la gestión del riesgo en Honduras para evitar futuros desastres. La Cepal recomendó al país la reconstrucción basada en cinco pilares: identificación de riesgo, reducción de riesgo, preparación, protección financiera y recuperación resiliente. El primer pilar de identificación de riesgo sugiere que las comunidades deben conocer los peligros y la vulnerabilidad que tienen frente a los desastres naturales; de esa manera se pueden prever los posibles efectos e impactos de un desastre. La identificación de riesgos se enfocará en dos aspectos: evaluación de las amenazas e identificar la infraestructura expuesta, los servicios y las comunidades. Miles de pobladores lo perdieron todo, por lo que urge un plan de reconstrucción con rostro humano. El siguiente pilar recomendado por la Cepal es la reducción de riesgos. Señala que una vez que se identifican y comprenden los riesgos y sus efectos se necesitarán políticas y programas de inversión para reducir los riesgos existentes y evitar que surjan nuevos. Como tercer pilar está la preparación, aquí la Cepal se refiere a que los riesgos pueden ser identificados y manejados, pero no eliminados por completo. Por lo tanto, la preparación es el conocimiento y las capacidades desarrolladas por el Gobierno, empresa y comunidades para anticipar, responder y recuperarse de los efectos de un peligro natural. La protección financiera será el cuarto pilar de la reconstrucción resiliente, aquí se deberán crear estrategias para proteger a los Gobiernos, empresas y domicilios del impacto económico de los desastres. La protección financiera se refiere a los seguros a nivel soberano y de los hogares, incluyendo la protección para la población vulnerable. 92,646casas fueron afectadas por el paso de Eta y Iota, que representan un 5% de las 1. 8 millones de viviendas ocupadas en el país. Las pérdidas en este sector son de L5,502 millones. El último pilar es la recuperación resiliente, ya que si no se pueden evitar los desastres, la recuperación y la reconstrucción se deberán usar para mejorar la resiliencia en las áreas afectadas. La Cepal plantea que los desastres también son una oportunidad para cambiar las políticas y prácticas que no incorporan la gestión de riesgos. El organismo señaló que los esfuerzos de recuperación futuros se deben priorizar en emplear a los sectores de la población que se vieron más afectados. Este proceso debe contener los elementos principales: centrados en las personas, la planificación participativa promovida por la sociedad y debe ser sostenible y dinámica. Varias familias afectadas por las tormentas se quedaron viviendo a la orilla de los bulevares porque sus viviendas fueron dañadas por los huracanes. Rostro humanoMarco Midence, ministro de Finanzas, aseguró ayer que el plan de reconstrucción que impulsa el Gobierno tendrá un rostro humano. “La reconstrucción se basa en la gente, es una reconstrucción humana y será dirigida a respaldar a los sectores productivos para que generen ingresos y apoyar a las familias que han perdido sus viviendas”, explicó el funcionario. Midence informó que como ya se conoce el informe de la Cepal, el próximo paso será triplicar la inversión pública, lo que se refleja en el Presupuesto General de Ingresos y Egresos de la República para 2021 que es de L288,870 millones. 84%de las pérdidas del sector agropecuario se concentraron en seis departamentos: Yoro, Cortés, Colón, El Paraíso, Choluteca y Atlántida. Equivalen a L4,235 millones. El ministro de Finanzas también señaló que se están creando instrumentos financieros para reducir riesgos y espacios para otorgar créditos y asistencia técnica a los sectores más afectados, como café, banano y palma africana, de igual forma apoyo para las micro, pequeñas y medianas empresas. Por esa razón, recalcó, los sectores productivos, económicos, privados y Gobierno son aliados en la reconstrucción del país. Arturo Alvarado, exministro de Finanzas, comentó que los trabajos de reconstrucción son una tarea titánica. “Hay que ver con cuánto cuenta el país en recursos internos, el financiamiento y el apoyo de la comunidad internacional para convocar a una reunión en la que se presente el plan de recuperación y de cuánto será la inversión. 3 ejes del planDignidad humana. El ser humano debe ser el centro del plan o estrategia de reconstrucción. Se deben atender las necesidades de los afectados. Transparencia. El plan debe ser construido por todos los sectores, sujetos a procesos de transparencia y rendición de cuentas. Gestión de riesgos. La gestión de riesgos se debe convertir en una política de Estado para enfrentar futuros desastres y prevenir daños. Sector privadoRepresentantes del sector privado reconocen que la reconstrucción será a largo plazo, por lo que todos los sectores de la sociedad deben trabajar bajo la misma visión. Menotti Maradiaga, presidente de la Federación de Cámaras de Comercio e Industrias de Honduras (Fedecámara), dijo que se deben unificar fuerzas, donde los alcaldes tienen un rol importante para fortalecer la economía en los municipios. “Si los alcaldes no se unen a estos esfuerzos que va a hacer la empresa privada, el Gobierno y los diferentes sectores, vamos a crear ciudades fantasmas”, aseguró Maradiaga. Para el empresario, la reconstrucción del país tardará por lo menos 10 años, por lo que se debe trabajar con los diferentes gobiernos que sean electos en los próximos años. Vamos a trabajar en conjunto para poder proporcionar empleo, para generar nuevas empresas, empoderar a los emprendedores y microempresarios; pero si no estamos todos unidos, prácticamente no vamos a avanzar en la reactivación económica que tanto anhelamos”, finalizó diciendo Maradiaga. El sector privado sufrió un impacto económico de L36,210 millones; y en el sector público fue de L9,458 millones. Para la Asociación Hondureña de Maquiladores (AHM), la reconstrucción no solo debe enfocarse en restablecer los daños que provocaron las tormentas Eta y Iota, “el plan va más allá, reconstrucción nacional y reactivación económica porque el país también ha sido muy afectado económicamente por la pandemia del covid-19”, dijo Alden Rivera, director ejecutivo de la AHM. “Este no es un plan de corto plazo, este no es un plan para el último año del Gobierno del presidente Hernández, este es un plan que va a trascender el período de Gobierno y que nos va a ubicar en el contexto de muchos años”, dijo Rivera. Según el informe presentado por la Cepal, el sector productivo fue el más afectado por el paso de Eta y Iota dejando pérdidas por L19,595 millones y daños por L9,869 millones. Además de eso, en el sector social hay daños por L5,817 millones.,

La Prensa

TEGUCIGALPA.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) presentó al Gobierno las recomendaciones para desarrollar una reconstrucción resiliente después del paso destructivo de las tormentas Eta y Iota en noviembre pasado y que buscará transformar la gestión del riesgo en Honduras para evitar futuros desastres.

La Cepal recomendó al país la reconstrucción basada en cinco pilares: identificación de riesgo, reducción de riesgo, preparación, protección financiera y recuperación resiliente.

El primer pilar de identificación de riesgo sugiere que las comunidades deben conocer los peligros y la vulnerabilidad que tienen frente a los desastres naturales; de esa manera se pueden prever los posibles efectos e impactos de un desastre.

La identificación de riesgos se enfocará en dos aspectos: evaluación de las amenazas e identificar la infraestructura expuesta, los servicios y las comunidades.

Miles de pobladores lo perdieron todo, por lo que urge un plan de reconstrucción con rostro humano.

El siguiente pilar recomendado por la Cepal es la reducción de riesgos.

Señala que una vez que se identifican y comprenden los riesgos y sus efectos se necesitarán políticas y programas de inversión para reducir los riesgos existentes y evitar que surjan nuevos.

Como tercer pilar está la preparación, aquí la Cepal se refiere a que los riesgos pueden ser identificados y manejados, pero no eliminados por completo.

Por lo tanto, la preparación es el conocimiento y las capacidades desarrolladas por el Gobierno, empresa y comunidades para anticipar, responder y recuperarse de los efectos de un peligro natural.

La protección financiera será el cuarto pilar de la reconstrucción resiliente, aquí se deberán crear estrategias para proteger a los Gobiernos, empresas y domicilios del impacto económico de los desastres.

La protección financiera se refiere a los seguros a nivel soberano y de los hogares, incluyendo la protección para la población vulnerable.

92,646casas fueron afectadas por el paso de Eta y Iota, que representan un 5% de las 1.

8 millones de viviendas ocupadas en el país.

Las pérdidas en este sector son de L5,502 millones.

El último pilar es la recuperación resiliente, ya que si no se pueden evitar los desastres, la recuperación y la reconstrucción se deberán usar para mejorar la resiliencia en las áreas afectadas.

La Cepal plantea que los desastres también son una oportunidad para cambiar las políticas y prácticas que no incorporan la gestión de riesgos.

El organismo señaló que los esfuerzos de recuperación futuros se deben priorizar en emplear a los sectores de la población que se vieron más afectados.

Este proceso debe contener los elementos principales: centrados en las personas, la planificación participativa promovida por la sociedad y debe ser sostenible y dinámica.

Varias familias afectadas por las tormentas se quedaron viviendo a la orilla de los bulevares porque sus viviendas fueron dañadas por los huracanes.

Rostro humanoMarco Midence, ministro de Finanzas, aseguró ayer que el plan de reconstrucción que impulsa el Gobierno tendrá un rostro humano.

“La reconstrucción se basa en la gente, es una reconstrucción humana y será dirigida a respaldar a los sectores productivos para que generen ingresos y apoyar a las familias que han perdido sus viviendas”, explicó el funcionario.

Midence informó que como ya se conoce el informe de la Cepal, el próximo paso será triplicar la inversión pública, lo que se refleja en el Presupuesto General de Ingresos y Egresos de la República para 2021 que es de L288,870 millones.

84%de las pérdidas del sector agropecuario se concentraron en seis departamentos: Yoro, Cortés, Colón, El Paraíso, Choluteca y Atlántida.

Equivalen a L4,235 millones.

El ministro de Finanzas también señaló que se están creando instrumentos financieros para reducir riesgos y espacios para otorgar créditos y asistencia técnica a los sectores más afectados, como café, banano y palma africana, de igual forma apoyo para las micro, pequeñas y medianas empresas.

Por esa razón, recalcó, los sectores productivos, económicos, privados y Gobierno son aliados en la reconstrucción del país.

Arturo Alvarado, exministro de Finanzas, comentó que los trabajos de reconstrucción son una tarea titánica.

“Hay que ver con cuánto cuenta el país en recursos internos, el financiamiento y el apoyo de la comunidad internacional para convocar a una reunión en la que se presente el plan de recuperación y de cuánto será la inversión.

3 ejes del planDignidad humana.

El ser humano debe ser el centro del plan o estrategia de reconstrucción.

Se deben atender las necesidades de los afectados.

Transparencia.

El plan debe ser construido por todos los sectores, sujetos a procesos de transparencia y rendición de cuentas.

Gestión de riesgos.

La gestión de riesgos se debe convertir en una política de Estado para enfrentar futuros desastres y prevenir daños.

Sector privadoRepresentantes del sector privado reconocen que la reconstrucción será a largo plazo, por lo que todos los sectores de la sociedad deben trabajar bajo la misma visión.

Menotti Maradiaga, presidente de la Federación de Cámaras de Comercio e Industrias de Honduras (Fedecámara), dijo que se deben unificar fuerzas, donde los alcaldes tienen un rol importante para fortalecer la economía en los municipios.

“Si los alcaldes no se unen a estos esfuerzos que va a hacer la empresa privada, el Gobierno y los diferentes sectores, vamos a crear ciudades fantasmas”, aseguró Maradiaga.

Para el empresario, la reconstrucción del país tardará por lo menos 10 años, por lo que se debe trabajar con los diferentes gobiernos que sean electos en los próximos años.

Vamos a trabajar en conjunto para poder proporcionar empleo, para generar nuevas empresas, empoderar a los emprendedores y microempresarios; pero si no estamos todos unidos, prácticamente no vamos a avanzar en la reactivación económica que tanto anhelamos”, finalizó diciendo Maradiaga.

El sector privado sufrió un impacto económico de L36,210 millones; y en el sector público fue de L9,458 millones.

Para la Asociación Hondureña de Maquiladores (AHM), la reconstrucción no solo debe enfocarse en restablecer los daños que provocaron las tormentas Eta y Iota, “el plan va más allá, reconstrucción nacional y reactivación económica porque el país también ha sido muy afectado económicamente por la pandemia del covid-19”, dijo Alden Rivera, director ejecutivo de la AHM.

“Este no es un plan de corto plazo, este no es un plan para el último año del Gobierno del presidente Hernández, este es un plan que va a trascender el período de Gobierno y que nos va a ubicar en el contexto de muchos años”, dijo Rivera.

Según el informe presentado por la Cepal, el sector productivo fue el más afectado por el paso de Eta y Iota dejando pérdidas por L19,595 millones y daños por L9,869 millones.

Además de eso, en el sector social hay daños por L5,817 millones.

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