Se alarga el calvario para miles de cholomeños de las zonas bajas

CHOLOMA. Para miles de cholomeños se prolonga el calvario, esto porque la zona de los bajos y otros sectores del municipio continúan sumergidos en el agua. “Es triste saber que perdimos todo lo que teníamos, a algunas familias al menos les quedaron sus casas aunque sea inundadas, en el caso nuestro no quedaron ni las paredes. Cuando vemos el video de como quedó la que era nuestra vivienda nos dan ganas de llorar porque era nuestro único patrimonio”, relató entre lágrimas Maira Suyapa Majano (de 51 años), quien ya tiene más de 20 días de estar albergada en la escuela José Trinidad Cabañas. La historia de Maira se repite para más de 10,000 familias que fueron afectadas por las inundaciones causadas por las tormentas Eta y Iota, que dejó pérdidas millonarias en la zona más productora de Choloma. Karen Esquibel es una de las encargadas del albergue, en donde hay 63 familias, y relató que la mayoría de personas proceden de los bajos de Choloma. Ellos no pueden regresar a sus comunidades porque aún están inundadas. Estamos en estos albergues para ayudar a todas estas familias que están en crisis. Ruth Zamora, encargada de albergue Esquibel también es damnificada, ya que su vivienda se inundó; sin embargo, sigue trabajando por sus hermanos cholomeños. Las necesidades que tienen en los albergues son diversas, ya que hay desde recién nacidos hasta personas de la tercera edad, las que requieren de atención especial. Emilio Rodríguez, comandante de Bomberos en Choloma, manifestó que la situación aún es crítica porque hay sectores en los que no se puede llegar ni en lancha, y a las familias se les tiene que llevar alimentos en los helicópteros de la Fuerza Aérea Hondureña (FAH). Autoridades municipales ayer se reunieron con la empresa privada para buscar soluciones unánimes ante las emergencias.,

La Prensa

CHOLOMA.

Para miles de cholomeños se prolonga el calvario, esto porque la zona de los bajos y otros sectores del municipio continúan sumergidos en el agua.

“Es triste saber que perdimos todo lo que teníamos, a algunas familias al menos les quedaron sus casas aunque sea inundadas, en el caso nuestro no quedaron ni las paredes.

Cuando vemos el video de como quedó la que era nuestra vivienda nos dan ganas de llorar porque era nuestro único patrimonio”, relató entre lágrimas Maira Suyapa Majano (de 51 años), quien ya tiene más de 20 días de estar albergada en la escuela José Trinidad Cabañas.

La historia de Maira se repite para más de 10,000 familias que fueron afectadas por las inundaciones causadas por las tormentas Eta y Iota, que dejó pérdidas millonarias en la zona más productora de Choloma.

Karen Esquibel es una de las encargadas del albergue, en donde hay 63 familias, y relató que la mayoría de personas proceden de los bajos de Choloma.

Ellos no pueden regresar a sus comunidades porque aún están inundadas.

Estamos en estos albergues para ayudar a todas estas familias que están en crisis.

Ruth Zamora, encargada de albergue Esquibel también es damnificada, ya que su vivienda se inundó; sin embargo, sigue trabajando por sus hermanos cholomeños.

Las necesidades que tienen en los albergues son diversas, ya que hay desde recién nacidos hasta personas de la tercera edad, las que requieren de atención especial.

Emilio Rodríguez, comandante de Bomberos en Choloma, manifestó que la situación aún es crítica porque hay sectores en los que no se puede llegar ni en lancha, y a las familias se les tiene que llevar alimentos en los helicópteros de la Fuerza Aérea Hondureña (FAH).

Autoridades municipales ayer se reunieron con la empresa privada para buscar soluciones unánimes ante las emergencias.

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